Alemania

Desde la atrevida chiquilla berlinesa a la Diosa del cine

Juan Carlos Tellechea

lunes, 5 de octubre de 2020
Gelsenkirchen, domingo, 13 de septiembre de 2020. Sala de teatro de cámara del Musiktheater im Revier (MIR), de Gelsenkirchen. Marlene und Die Dietrich (Marlene y La Dietrich), velada con la actriz y cantante de comedias musicales Gudrun Schade. Intérprete: Gudrun Schade (Marlene Dietrich). Piano y dirección musical Matthias Stötzel. Libreto y régie Carsten Kirchmeier. Iluminación Thomas Ratzinger. Técnico de sonido Marc Schneider Hadrup. 25% del aforo, reducido forzosamente por las medidas sanitarias de higiene y prevención contra la pandemia del coronavirus.
Marlene und Die Dietrich © 2020 by Musiktheater im Revier

Gudrun Schade, una magistral cantante y actriz de comedias musicales que hemos tenido oportunidad de admirar en grandes y memorables producciones en Alemania, entre ellas Cabaret, Chicago, Kiss me Kate, West Side Story y El hombre de La Mancha, nos deja en esta velada la nostálgica biografía musical de la legendaria Marlene Dietrich en la sala de teatro de cámara del Musiktheater im Revier (MIR), en Gelsenkirchen, el corazón de la Cuenca del Ruhr.

Con su fantástica figura, Schade, nacida en Dortmund, encarna a la perfección durante casi hora y media, sin pausa, a esta diosa de la pantalla grande. Desde aquella chiquilla berlinesa descarada y ambiciosa de las décadas de 1910 y 1920, que se hizo llamar Marlene, pasando por la icónica y mítica figura de Hollywood entre 1930 y 1960, más conocida como La Dietrich, hasta su ocaso a mediados del decenio de 1970.

Especialmente convincente resulta Gudrun Schade cuando encarna a Marlene Dietrich en la época en que estaba relacionada con el pianista y compositor Burt Bacharach (1955–1965).

La pequeña sala del MIR se presta a las mil maravillas para este recital tan íntimo en el que nos parece estar de nuevo con Marlene Dietrich antes de que se recluyera definitivamente en París (Avenue Montaigne 12), donde falleció en la más absoluta soledad el 6 de mayo de 1992, rodeada solamente por las fotos de sus amigos.

El precioso vestuario que luciera la diva en sus películas y espectáculos, desde El ángel azul (1929) hasta El juicio de Núremberg (1961), por citar algunos títulos de su amplia filmografía, se encuentra hoy en el Film Museum de Berlín.

El estreno mundial de este recital tuvo lugar el 7 de febrero pasado en Waltrop, otra ciudad de la Cuenca del Ruhr. La gira prevista por la cantante Gudrun Schade y su equipo tuvo que posponerse por la pandemia hasta esta tarde, por fin, y volverá a repetirse en febrero y marzo de 2021. Las entradas están casi agotadas desde hace semanas.

El director escénico Carsten Kirchmeier, autor asimismo del libreto de esta velada, hace narrar a la intérprete, a través del cancionero de Marlene cómo se produjo en pocos años la transformación de aquella Berliner Jöre (en dialecto, chiquilla berlinesa) en el mítico personaje de Die Dietrich [La Dietrich] a la que todo el mundo adoraba como una deidad.

Gudrun Schade, una excelente profesional del género, pone con gran éxito todos sus recursos vocales e histriónicos para convertise en Marlene Dietrich, transfigurando su verdadera historia en aquella leyenda que vuelve a hacerse realidad ante nuestros ojos.

Con sus cambios de tonalidades en la voz, expresiones faciales y gestos, así como con los elegantes atuendos que viste (chaqueta y pantalón que puso audazmente de moda Marlene en la década del 30) y las tres maletas de diferentes tamaños plantadas sobre el escenario, alcanza para revivir aquellas nostálgicas imágenes.

El equipaje llama de inmediato a la memoria aquella canción que hiciera famosa Marlene Ich hab noch einen Koffer in Berlin (Tengo todavía una maleta en Berlín), esa morriña que te atrae de nuevo a casa, tras haber recorrido el mundo como lo hizo ella. Blanco y negro eran los colores preferidos para su vestuario de calle, y así se presenta Gudrun Schade, al presentar y cerrar el ciclo histórico.

El espectáculo comienza con Das war in Schöneberg  [Fue en Schöneberg], el populoso distrito de Berlín donde nació Maria Magdalene Dietrich el 27 de diciembre de 1901 (ya de mayor coquetearía con la edad y afirmaría que tenía tres años menos). Le pusieron los primeros pañales en el modesto apartamento familiar del primer piso (con balcón) de la calle Sedan 53 (hoy Leberstraße 56).

El padre, Louis Dietrich, era policía y la comisaría se encontraba en la planta baja del edificio. La madre, Josefine, quería una buena educación para su hija y, tras asistir Maria a la escuela en Berlín y en Dessau, la envió a un internado en Weimar, donde aprendió a tocar el violín con el maestro Robert Reitz. 

En octubre de 1922 comenzaría su carrera, exhibiendo sus hermosas piernas como corista en el teatro de revistas y comedias (Grosses Schauspielhaus de Berlín) y en el cine mudo (So sind die Männer / Así son los hombres, de Georg Jacoby; Der Mensch am Wege / El hombre en el camino, de Wilhelm Dieterle, 1923; y Tragödie der Liebe / Tragedia de la vida, de Joe May).

Gudrun Schade acompaña con mucho entusiasmo y espíritu a Maria Magdalene a través de las diferentes etapas de su biografía. En la Sedanstraße vivió los primeros tres años de su vida. Después los Dietrich se mudaron, junto con la seccional policial, a la Kolonnenstraße, a la vuelta de la esquina. La jovencita se da cuenta muy rápidamente de que quiere ser estrella de cine y con esa atrevida locuacidad característica de los berlineses de pura cepa se hace llamar Marlene.

Con gran confianza en sí misma, Marlene no ocultará su pasión por los hombres.  Kinder, heute abend, da such' ich mir was aus  [Niños, esta tarde me busco algo ... un hombre, un verdadero hombre], título con el que  Gudrun Schade arrulla a la platea. El 17 de mayo de 1923, Marlene se casaba con su productor, Rudolf Sieber, al que había conocido durante el rodaje de Tragedia de la vida

El matrimonio nunca se disolvería (hasta la muerte de Sieber en 1976), pese a que vivían separados desde comienzos del decenio de 1930. María Riva (apellido de casada), la hija de Marlene, nacería el 13 de diciembre de 1924. Ella y su hijo, Peter Riva, serían finalmente sus herederos directos.

La cinta El ángel azul (1929), del realizador Josef von Sternberg, su futuro compañero sentimental, la catapultaría a Hollywood. Ich bin die fesche Lola [Soy la apuesta Lola] se convierte en el tema del momento. La canción que interpretó Marlene en la audición previa a ser reclutada para el filme le sirvió a Schade para romantizar aquellos recuerdos, cuando la diva ya estaba entrada en años.

En los Estados Unidos Marlene gozaría al máximo de la vida, pasando de un romance a otro (hasta tres amantes en un día, según anotaciones en su diario; uno de ellos Jean Gabin) y de un título a otro Ich weiß nicht, zu wem ich gehöre [No sé a quien pertenezco) y Ich bin von Kopf bis Fuß auf Liebe eingestellt [Estoy configurada para el amor de pies a cabeza], más conocida internacionalmente por su versión en inglés.

Pero no faltan tampoco las tonalidades más melancólicas, como Ne me quitte pas, de Jacques Brel, entonada en alemán , ni la controversia sobre su actitud política contra la guerra, como en In den Kasernen [En los cuarteles], el sinsentido de las conflagraciones bélicas con millones de víctimas.

Su idea de que se habría podido evitar la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto si se hubiese quedado en Alemania y hubiera aceptado el ofrecimiento de los nazis para trabajar aquí como figura decorativa, parece hoy muy ingenua.

El hecho de que algunos sectores de Alemania la consideraran todavía una traidora a la patria por haberle dado la espalda a su país, haberse nacionalizado estadounidense en 1939 y haberse prestado para entretener a sus tropas durante el conflicto, la amargaba enormemente.

Durante una de esas estancias en territorio alemán, visitaría a su hermana Elisabeth, un año mayor que ella, quien con su marido, el dramaturgo y director de teatro Georg Hugo Will, regenteaban un cine para los oficiales de las SS junto al campo de concentración de Bergen-Belsen, cerca de Celle / Baja Sajonia), donde perecieron Anne Frank y su madre en febrero o en marzo de 1945, probablemente a consecuencias de una epidemia de tifus allí. 

A partir la década de 1970 Marlene Dietrich se volvería cada vez más dependiente de las drogas y el alcohol. La voz y entonación de entonces, registradas en sus grabaciones, fueron revividas con enorme autenticidad y gran entrega por Gudrun Schade en este maravilloso concierto.

En respetuoso silencio se retira finalmente la cantante del escenario y me vienen de inmediato a la mente los momentos en que visité la tumba de Marlene Dietrich en el cementerio de Schöneberg (en la Stubenrauchstraße]: Hier stehe ich / an den Marken / meiner Tage [Aquí estoy / en las marcas / de mis días], un verso del poeta, escritor y dramaturgo Theodor Körner (1791 - 1813), reza su epitafio. A pocos metros se encuenra también el sepulcro de su madre, fallecida en 1945.

Las ovaciones y exclamaciones de ¡bravo, bravo, bravo!, las retribuyó Gudrun Schade en los bises con otra melodia, políticamente muy crítica Sag mir wo die Blumen sind [Díme dónde están las flores], el célebre tema del compositor y pacifista Pete Seeger, que Marlene tambien contribuyera a hacer famoso con su singular estilo...

Sag mir wo die Blumen sind, Where have all the flowers gone?
Wo sind sie geblieben? Long time passing.
Sag mir wo die Blumen sind, Where have all the flowers gone?
Was ist geschehen? Long time ago.
Sag mir wo die Blumen sind, Where have all the flowers gone?
Mädchen pflückten sie geschwind Picked by young girls every one.
Wann wird man je verstehen, When will they ever learn?
Wann wird man je verstehen? When will they ever learn?
Sag mir wo die Mädchen sind, Where have all the young girls gone?
Wo sind sie geblieben? Long time passing.
Sag mir wo die Mädchen sind, Where have all the young girls gone?
Was ist geschehen? Long time ago
Sag mir wo die Mädchen sind, Where have all the young girls gone?
Männer nahmen sie geschwind Gone to young men every one.
Wann wird man je verstehen? When will they ever learn?
Wann wird man je verstehen? When will they ever learn?
Sag mir wo die Männer sind Where have all the young men gone?
Wo sind sie geblieben? Long time passing
Sag mir wo die Männer sind, Where have all the young men gone?
Was ist geschehen? Long time ago
Sag mir wo die Männer sind, Where have all the young men gone?
Zogen fort, der Krieg beginnt, Gone to soldiers every one
Wann wird man je verstehen? When will they ever learn?
Wann wird man je verstehen? When will they ever learn?
Sag wo die Soldaten sind, Where have all the soldiers gone?
Wo sind sie geblieben? Long time passing
Sag wo die Soldaten sind, Where have all the soldiers gone?
Was ist geschehen? Long time ago
Sag wo die Soldaten sind, Where have all the soldiers gone?
Über Gräben weht der Wind Gone to graveyards every one
Wann wird man je verstehen? When will they ever learn?
Wann wird man je verstehen? When will they ever learn?
Sag mir wo die Gräber sind, Where have all the graveyards gone?
Wo sind sie geblieben? Long time passing
Sag mir wo die Gräber sind, Where have all the graveyards gone?
Was ist geschehen? Long time ago
Sag mir wo die Gräber sind, Where have all the graveyards gone?
Blumen wehen im Sommerwind Coverd with flowers every one
Wann wird man je verstehen? When will they ever learn?
Wann wird man je verstehen? When will they ever learn?
Sag mir wo die Blumen sind,  
Wo sind sie geblieben?  
Sag mir wo die Blumen sind,  
Was ist geschehen?  
Sag mir wo die Blumen sind,  
Mädchen pflückten sie geschwind  
Wann wird man je verstehen?  
Wann wird man je verstehen?  
   

Comentarios

Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.