Es legítimo preguntarse cuándo, cómo y por qué un teatro debe reponer a toda costa un título fundamental y popular cuando cuenta con medios sobrados para hacerlo bien y los malgasta. He visto ya tres veces Carmen en los últimos cinco años en este teatro. Nada que decir. La ópera lo vale y no se llega a los extremos en que a veces caen el Metropolitan o la Opera de Viena. Pero … volver a insistir con la desastrosa puesta, ridícula, fea y hoy ya avejentada y pasada, de Adolfo Arias, entre didascálica, seudogoyesca y reiterativa sólo tiene sentido si se cuenta con unos cantantes excepcionales y un gran maestro. Todo se había montado en torno al ‘Don José’ de Roberto Alagna, que canceló poco antes todas las funciones (aunque de a poco). Así, ni Jesús López Cobos pareció muy convencido de lo que hacía, y resultó muy inferior a su ‘Manón’ del…
Comentarios