La destitución de Consuelo Díez como directora del Centro de Difusión de la Música Contemporánea (CDMC) no puede ser causa de sorpresa alguna. Como mucho, de preocupación por el retraso de varios meses en la destitución de una empleada pública que utilizaba su cargo directivo para promocionar su actividad privada y obtener por ello beneficios económicos y morales. Y llevaba a cabo sus abusos con un descaro tan desorbitado que llegó a utilizar la página web del Ministerio de Cultura para dar publicidad a los conciertos organizados desde el CDMC en beneficio de su directora. Ahora, de regreso a la vida cotidiana, tendrá ocasión idónea para demostrar que su música se defiende por sí misma.Probablemente, la causa de su destitución fuese la concesión de una importante subvención al Festival 'Música de las Américas' a cambio de la inclusión en…
Comentarios