Este concierto es un acontecimiento por dos grandes razones. En primer lugar, porque acontece bajo la batuta de Steven Sloane, un día antes de su marcha como director titular de la Orquesta Sinfónica de Bochum tras 27 años de gran éxito (la ciudad debe también a Sloane esta hermosa sala de conciertos, por la que hizo una persistente campaña). El director del Klavier-Festival Ruhr, el destacado profesor Franz-Xaver Ohnesorg, alaba además en el programa su larga y amistosa colaboración con este director.
En segundo lugar, porque Sloane acude a este concierto con "su" nueva orquesta, la Orquesta Sinfónica de Jerusalén. Los músicos fueron celebrados con una gran ovación, un poco por gratitud y respeto, sin duda, por la gira de conciertos que tiene lugar en una Alemania en la que cada vez se escuchan más consignas antisemitas; pero sobre todo…
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