¿O debería escribir ‘los gestos’? Porque hablando de un
director, por ‘gesto’ se piensa de inmediato a su forma de dialogar con la orquesta,
manos y/o batuta. Y también, pero no sólo. Como siempre, en ese aspecto, el
gesto de Pappano no sorprende: apasionado y preciso, casi puntilloso, enérgico
y empático (es evidente la mutua satisfacción con los profesores de la orquesta
a la hora de eso que se llama ‘hacer música’ fuera de todo espectáculo, cosa
hoy cada vez más rara).
Pero no sólo. ‘Gesto’ tiene otras acepciones además de la
física o técnica. Pero también significa, en ‘tener un gesto’, un detalle a
alguien o por alguien. Y en este día en que se cumplía un año más de la
fundación lejanísima de Roma (extraño que se recordara apenas la fecha) Pappano
tuvo el gesto, en el que creo que era su último concierto como director musical
de la…
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