Argentina

Cuando lo superficial reeemplaza a lo esencial

Eduardo F. Casullo
---
---
Buenos Aires, miércoles, 4 de septiembre de 2002.
Teatro Colón. “Dido y Eneas", de Henry Purcell, con María Luján Mirabelli (Dido), Luciano Garay (Eneas), Laura Rizzo (Belinda), Alejandra Malvino (la hechicera) y elenco. "El castillo de Barbazul", de Béla Bartók, con Marcelo Lombardero y Alejandra Malvino. Régie, escenografía e iluminación: Roberto Oswald. Coreografía: Diana Theocharidis. Vestuario: Aníbal Lapiz. Dirección: Pedro I. Calderón. Función del Abono Nocturno Tradicional.

Independientemente del equívoco criterio utilizado para juntar dos obras que tienen niveles musicales superiores y que por su propia calidad deberían destacarse en forma independiente, las puestas en escena de estas obras estuvieron reflejando la superficialidad imperante en la definición de la temporada del Teatro Colón.En Dido y Eneas, nos regocijó profundamente el trabajo de Maria Lujan Mirabelli componiendo un ‘Dido’, sobrio y profundo, que pudo superar con su voz y su presencia lo inicuo del vestuario, creciendo como siempre lo hace por sobre el personaje. También de antología la interpretación de Alejandra Malvina, una hechicera de lujo que conoce perfectamente los detalles y posibilidades de un rol para lucirse, y lo hace. Luciano Garay llevó adelante un ‘Eneas’ convincente, con buen caudal vocal y dentro del estilo. El resto del…

Contenido exclusivo para suscriptores

Inicia sesión o crea tu cuenta gratuita para desbloquear hasta 10 lecturas mensuales de contenido reservado.

Iniciar sesión Crear cuenta
Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.
🎂 Mundoclasico.com cumple 30 años el 1 de mayo de 2026

Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.

Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.

🙌 Registrarse ahora