El Wotan de Tomasz Konieczny se presentó en el gran living de su casa, donde se desarrolla el segundo acto de esta nueva Walkiria con voz robusta pero demasiado pastosa y oscura y ello le impidió proyectar un fraseo limpio, de esos en que las vocales balancean bien con las consonantes, que marcan con firmeza angular el desarrollo de cada frase. Su encontronazo con Fricka comenzó bien hasta que ¡ay!, se le ocurrió desplomarse displicentemente en una elegantísima Eams Lounge Chair cuyo respaldo cedió para precipitar al cantante al suelo.
Konieczny actuó tan bien que nadie llegó a enterarse si este percance había sido algo inesperado o simplemente un acontecimiento más en una regie cada vez más errática: hizo como que estaba enojado porque no solo su esposa le fallara, sino también su sillón preferido. Y siguió cantando durante todo el acto.…
Comentarios