Para esta reposición de la puesta de Tim Albery, el
Covent Garden contrató la Elisabeth de Lisa Davidsen, una soprano de descomunal
timbre dramático que convence menos como lírica. Su ‘Dich teure Halle’ arrasó
con enorme volumen, un fraseo sólo aceptable y un agudo final que salió
estridente. Quienes tienden a compararla con Birgit Nilsson tal vez nunca
experimentaron como esta última graduaba su proyección y volumen con suprema
nitidez y control a lo largo de todo el registro. Es así que desde el pianisimo
al forte, Nilsson llegaba a nuestro tímpano sin ensordecernos jamás.
Más convincente estuvo Davidsen en su plegaria del tercer
acto. Aquí sí que logró ‘contarnos’ y
‘compartir’ con nosotros su angustia
fraseando como es debido. No olvidemos que, después de todo, Davidsen puede ser
una excelente liederista. Escuchándola me interrogué…
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