Antes de comenzar la velada, el programa de mano de la Philharmonie Essen anunciaba en su primera página que el extraordinario concierto (sin intervalo) de esta tarde sería grabado para un CD (sello Oehms) y para una producción de video-streaming (Naxos), cuyas fechas de lanzamiento se anunciarán oportunamente.
Así que en la gran sala auditorio Alfried Krupp, una de las de mejor acústica de Alemania, reinaba el más absoluto silencio durante la hora y tres cuartos que duró la ejecución de este brillante y gigantesco himno que Gustav Mahler dedicara a la naturaleza, interpretado aquí por una de las orquestas más notables de Alemania, la Filarmónica de Essen, dirigida por su titular, Tomáš Netopil, con la intervención de la contralto Bettina Ranch y tres coros.
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