El paso de los años no ha favorecido la presencia de la obra de Carl Orff en los escenarios y en las salas de concierto. Los rumores, insistentes y falsos, sobre un presunto nazismo del compositor, así como su alejamiento estético de las grandes corrientes estilísticas del siglo XX (tardo- y neorromanticismo, nacionalismo, impresionismo, vanguardias) han logrado que su obra haya sido cada vez más postergada. Por otra parte, el inmenso aparato orquestal que exgien algunas de sus composiciones tiene un efecto disuasorio. La única obra de Orff que es ejecutada con regularidad son sus Carmina Burana, pero no en su versión escénica, que sería la apropiada, sino como pieza de concierto.
La Orquesta Filarmónica de Múnich es una orquesta con la que en su día colaboró el compositor y a la que confió la interpretación de sus obras. Aunque la…
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