“Ticciati dirige Mahler” se anunció hasta que un día antes del concierto fuimos informados que Robin Ticciati había cancelado por razones de salud. Fue por esta razón que para salvar el concierto Mark Elder aceptó subir al podio a último momento. El resultado fue una versión excepcional, tal vez inspirada por el anhelo de superar un inconveniente mayúsculo con una entrega total.
Elder dirigió con la actitud de un director conocedor de la obra y experimentado en cómo vivificarla en una emergencia. Sólo miró la partitura de reojo de vez en cuando para concentrarse mas bien en instruir con expresiva asertividad a cada grupo de instrumentistas. Y éstos respondieron virtuosamente. Pocas veces pueden escucharse, como ocurrió en esta oportunidad, los trémolos de viola balanceados con virtuosas cadencias de trombones. Y también los solos de…
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