Resulta bastante sorprendente que una ópera como Los pescadores de perlas esté prácticamente al margen del
repertorio habitual y que se represente en muy escasas ocasiones. El argumento
según el cual el libreto es inverosímil podría aplicarse igualmente a
muchísimas otras óperas que se reponen continuamente. ¿Es acaso más creíble la
historia de Rigoletto? Sea como
fuere, se debe felicitar al Teatro Gärtnerplatz por la reposición de esta
producción del año 2017. Es una pena, sin embargo, que se limite a una
cortísima serie de tres funciones. Un aliciente añadido es el hecho de que en
esta versión se haya recurrido a la reciente reconstrucción de la obra del año
2014 debida a Hugh Macdonald.
La transmisión
textual de Los pescadores de perlas
es harto problemática. En el año de su estreno, 1863, solamente se publicó la
partitura para piano y…
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