Para entender una obra musical, hay varias maneras de acercarse a ella: se puede observar su posición dentro de una constelación determinada de obras relacionadas con ella, por ejemplo, o se la puede situar en la trayectoria profesional de su compositor. Pero estas formas de aproximación no son las más habituales: a la hora de hablar de un concierto de Carl Philipp Emanuel Bach, por ejemplo, lo más habitual es que se indique su estilo musical, calificándolo como de estilo galante, preclásico, o utilizando otras denominaciones, aunque el sentido de estos términos no estén claros ni siquiera para todos los especialistas. En otros casos, la identificación del estilo parece menos problemática: las sinfonías de Haydn y de Mozart, por ejemplo, se clasifican sin ninguna dificultad aparente como clásicas. De estas determinaciones se derivan…
Comentarios