El libreto de esta ópera, su problema mayor, junto a
momentos poco inteligibles, ripios poéticos y etc. tiene algunos aciertos, que,
sobre todo en los pasajes líricos, dan a Bellini oportunidad para explayarse.
La frase que se lee en el título puede ser un buen epígrafe de esta ópera en
particular y de toda su escasa producción. Esa profunda melancolía que
transforma en pura belleza un dolor punzante (‘le melodie lunghe lunghe’ que
alababa Verdi, quien ciertamente lo tuvo presente) es el puntal más firme para
asegurar la vigencia de esta ópera, sin descartar momentos más ‘marciales’.
En este Festival del Tirol austríaco, que desde hace años
viene creciendo, con dos encuentros anuales (verano-invierno) y bajo la nueva
dirección de Jonas Kaufmann, la ópera italiana parece asentarse y junto a una Bohème escenificada y una gala…
Comentarios