El que las sinfonías de Antonín Dvořák, las tres últimas en todo caso, se encuentren entre las más grandes de su género, a la altura de las de Johannes Brahms, Anton Bruckner, Gustav Mahler o Dmitri Shostakovich, es un hecho que se sobreentiende hoy en día. La Séptima se considera una de las obras maestras sinfónicas más destacadas y completas de Dvořák, por lo que forma parte del repertorio estándar de las principales orquestas.
El sello BR Klassik ha llevado ahora al disco compacto una impresionante grabación de la Sinfonía nº 7 en re menor op 70, interpretada hace 44 años en un concierto de la Orquesta Sinfónica de la Radio de Baviera bajo la égida de Bernhard Haitink en la Sala Hércules de Múnich. Hay que subrayar que la relación entre el director neerlandés y este colectivo musical se caracterizó siempre por una confianza artística…
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