No vamos a referirnos a Will Todd -de cuya obra The blackened man informó Mundoclasico.com a propósito de su estreno en el Lindbury Studio de Royal Opera House- como un joven compositor, puesto que supera la treintena. Pero sí pertenece al joven espíritu musical que recorre el mundo anglosajón, el italiano, el escandinavo, buena parte del sudamericano y que impregna, parece que irremediablemente, aunque con más resistencia, al francés y germano. Es éste un espíritu que mira de frente a la crisis de la música de concierto y la ópera, afrontándola apoyado en la opinión del público.Will Todd, como Thomas Ades o Mark-Anthony Turnage, compone para hacer disfrutar a todos y eso se nota en el recibimiento de sus creaciones, así como en las críticas directamente elogiosas -no como aquellas que pretenden esconder en su fatuidad la incapacidad del…
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