Desde su fundación, en 1882, la Filarmónica de
Berlín ha mantenido una relación especial con Johannes Brahms. Él mismo
dirigió a la orquesta en enero de 1884 en la interpretación de su Obertura
trágica en re menor op 81, escrita en 1880 en el balneario de Bad Ischl (Austria),
evocando la legendaria y fantástica atmósfera en la que se entrelazan la
aspereza y la ternura características de los poetas nórdicos.
Entretanto, la Obertura trágica -desde su
estreno sin éxito en Viena por Hans Richter,
el 26 de diciembre de 1880, y después en Meiningen (Turingia) el 27
de noviembre de 1881, bajo la égida del propio Brahms- es un peso pesado
popular en los lanzamientos orquestales y especialmente en los discos de
sinfonías individuales de este compositor. Reunida en el presente álbum con la
Primera Sinfonía en do menor op 68, ambas obras…
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