Alemania

Franco Fagioli y la Orchestre de l'Opéra Royal de Versailles en la Filarmónica de Essen

Juan Carlos Tellechea
Franco Fagioli
Franco Fagioli © 2026 by Clarissa Lapolla
Essen, sábado, 28 de marzo de 2026.
Gran sala auditorio Alfried Krupp de la Filarmónica de Essen. Ciclo ''Grosse Stimmen'' (Grandes voces). Gioachino Rossini (1792-1868), Sinfonia de la ópera ''Tancredi''. Giuseppe Nicolini (1762-1842), «Ah se mi lascia o cara» (Ah, si me dejas, querida), Arias de Decebalo de «Traiano en Dacia». Gioachino Rossini, Ritornello del final de «El viaje a Reims». Paolo Bonfichi (1769-1840), escena y cavatina de Lotario de ''Attila'', «Qual mi circonda e agghiaccia» ( Lo que me rodea y me hiela)...«Dolenti e care immagini» (imágenes dolorosas y queridas)...«Vedrai quest'anima» (verás a esta alma). Pierre Rode (1774-1830), Polonea (3er. Movimiento) del Concierto para violín en re menor nº 1 op 3. Giuseppe Nicolini, arias de Vitekindo de ''Carlo Magno'', «Ecco o numi compiuto...» (Aquí está, por fin he cumplido), «Ah quando cesserá...» (Ah, ¿cuándo terminará?), «Lo sdegno io non pavento...» (No me asusta el desprecio). Gioacchino Rossini Sinfonía de «Aureliano in Palmira»; escena y cabaletta de Arsace, de la ópera ''Aureliano en Palmira'', «Dolci silvestri orrori...» (Dulces horrores silvestres), arias de Arsace «Ah! Che sento...» (¡Ah! ¿Qué siento...?), «Non lasciarmi in tal momento...» (No me dejes en este momento...). Niccolò Antonio Zingarelli (1752-1837), Obertura de «Romeo y Julieta». Saverio Mercadante (1795-1870), cavatina de Andronico: «Dove m'aggiro...» (Donde deambulo...), arias de Andronico de «Andronico» «Era felice un dì...» (Era feliz un día...), «Si bel contento in giubilo...» (Tan bella alegría en júbilo...). Bises: Gioachino Rossini, cabaletta de ''Semiramide'' y Georg Friedrich Händel, «Lascia ch'io pianga» (Déjame llorar) de ''Rinaldo''. Solista Franco Fagioli (contratenor). Orchestre de l'Opéra Royal de Versailles. Director y violinista solista Stefan Plewniak. 80% del aforo.
0,0006699

El gran contratenor Franco Fagioli tuvo otra esplendorosa velada esta tarde en la gran sala auditorio Alfried Krupp de la Filarmónica de Essen, junto con la Orchestre de l'Opéra Royal de Versailles, bajo la égida del violinista Stefan Plewniak, con un repertorio italiano de arias de Gioachino Rossini, Giuseppe Nicolini, Paolo Bonfichi y Saverio Mercadante, grabadas en su reciente álbum The Last Castrato / Arias for Velluti (El último castrato / Arias para Velluti).

Primero ingresaron uno a uno al escenario y a tambor batiente (literal) los músicos de la orquesta, a la luz de las velas y en medio de los efusivos aplausos del público. Inmediatamente después el director daba rienda suelta (sin batuta, a manos libres) al animado colectivo musical de treinta y un músicos, rebosando de entusiasmo en sus vibrantes oberturas de Rossini y Niccolò Zingarelli, cuya Giulietta e Romeo grabaron asimismo hace un par de años con Fagioli como Romeo.

Un festín

El director acaparó brevemente la atención durante el recital con una Polonesa (tercer movimiento) de virtuosismo espectacular del Primer Concierto para Violín en re menor, op 3,  de Pierre Rode. Su dirección es siempre atenta, casi danzante por momentos, reflejando la respiración del canto, organizando y manteniendo la vivacidad de la interacción. Posee una rara excelencia al capturar su teatralidad, compuesta por pausas repentinas, contrastes entre la calma y la energía desatada, e incluso auténticos giros dramáticos.

Un impulso constante anima la interpretación, que se renueva continuamente. No surge ninguna sensación de monotonía, tal es la variedad de las secuencias en ambiente, ritmo e intensidad. Es imposible no admirar la forma en que Plewniak dirige a la orquesta y sus brillantes colores, particularmente de los vientos y la percusión. Es un verdadero festín para los oídos, que rápidamente hace olvidar la duración de la obra.

Descaro

La mayoría de los fragmentos interpretados por el contratenor seguían una estructura similar: una breve introducción orquestal que daba paso a un recitativo animado, seguido de una cavatina lastimera. Después, podía haber un recitativo más agitado que desembocaba en una cabaletta de ritmo rápido con una coloratura exigente y un final espectacular.

Los bises de Fagioli, quien se encuentra en una amplia gira por Europa y América del Norte, ofrecieron un atisbo de sus actuaciones anteriores: la endiabladamente florida cabaletta de Semiramide, de Rossini, que interpretó con una facilidad casi descarada, y «Lascia ch'io pianga», de Rinaldo de Georg Friedrich Händel.

Agudos

El contratenor es magnífico, con un estilo consumado, natural y quizá el más acorde con el lenguaje de Händel, algo comprensible para un artista tan familiarizado con este repertorio. Fagioli ofrece retratos verdaderamente deslumbrantes de sus personajes, en creaciones formidables, mostrando virtuosismo y una coloratura impresionante a lo largo de las arias.

Desde el lanzamiento de su primer CD en solitario en 2004, Franco Fagioli, nacido en San Miguel de Tucumán, Argentina, ha sido aclamado como uno de los mejores contratenores de la ópera, una categoría especial para los solistas clásicos que "cantan agudos"

Falsete

Contratenor y orquesta interpretaron la escena de entrada de Arsace de Aureliano in Palmira de Gioachino Rossini , una pieza que no aparece en el referido CD de Arias for Velluti, pero que encaja a la perfección con la singular predilección del cantante por el bel canto.

Paradójicadmente, si bien el público tradicional de la ópera todavía pueda encontrar inusual el canto de contratenor, los fanáticos de la música pop llevan años acogiendo con entusiasmo a artistas que explotaron sus agudos registros de falsete.

Siglo XXI

Los contratenores clásicos han existido durante años, pero el resurgimiento moderno y duradero comenzó en serio a mediados del siglo XX con el auge de Alfred Deller en Inglaterra y Russell Oberlin en Estados Unidos. Estos hombres y sus sucesores interpretaron principalmente música de los siglos XVII y XVIII, pero con el tiempo los compositores contemporáneos comenzaron a escribir música para ellos con creciente frecuencia siguiendo el modelo de Death in Venice (1973) de Benjamin Britten.

Verbigracia, óperas del siglo XXI, como Marnie de Nico Muhly, Las horas de Kevin Puts, Eurídice de Matthew Aucoin y El ángel exterminador de Thomas Adès incluyen un papel de contratenor, al igual que El último sueño de Frida y Diego de Gabriela Lena Frank, de reciente temporada en Nueva York.

Amplio registro

Sin embargo, como ocurre con la mayoría de los contratenores, gran parte de la música que Fagioli interpreta habitualmente fue escrita originalmente para castrati, hombres que, siendo niños, eran castrados para preservar sus voces agudas. Dado su amplio registro vocal, el argentino nacionalizado español canta música escrita tanto para soprano como para contralto castrati.

Algunas de esas históricas figuras volvieron a convertirse en estrellas al ser revividas por Fagioli. Entre ellas, Gaetano Caffarelli (el CD en solitario de arias estrenadas por este legendario cantante es espectacular), Giovanni Carestini y Carlo Maria Farinelli.

Habitual en Zúrich

Fagioli alcanzó gran fama, en particular, con el papel de Arbace de Carestini en Artaserse de Leonardo Vinci, cuya aria más famosa concluye con un asombroso re bemol agudo.

Cuando Fagioli interpretó por primera vez el papel de contralto de Aci en Polifemo de Nicola Porpora en 2013, se pudo oír a alguien gritar "¡Farinelli!" tras su hipnótica interpretación de la célebre aria "Alto Giove!".

Uno de los primeros grandes éxitos de Fagioli fue junto a Cecilia Bartoli en el papel de César, en 2005 en la producción de Giulio Cesare de Händel en la ópera de Zúrich, donde es también invitado habitual.

Castrados

A medida que avanzaba el siglo XVIII, la práctica de la castración con fines musicales fue prohibida y cayó en desuso; sin embargo, Fagioli se ha interesado particularmente en las pocas óperas del siglo XIX escritas pensando en un castrato. Dado que las obras barrocas acostumbraron al público a esperar héroes con voces agudas, compositores posteriores poblaron sus óperas con papeles masculinos interpretados por mujeres, como en Tancredi de Rossini e I Capuleti ed I Montecchi de Vincenzo Bellini.

No obstante, aún sobrevivieron algunas óperas tardías con castrato, entre ellas Aureliano in Palmira de Rossini e Il Crociato in Egitto de Giacomo Meyerbeer, ambas protagonizadas por Giovanni Battista Velluti, quien fue castrado por razones médicas y no musicales.

Forma magnífica

Aunque el CD se titula El último castrato, algunos sobrevivieron a Velluti, quien falleció en 1861. Por ejemplo, Alessandro Moreschi, el único castrato, cuya voz fue grabada entre 1902 y 1904 (un documento histórico de enorme valor), que vivió hasta 1922.

Aunque algunos opinan que en recientes actuaciones Fagili no siempre sonó como en su mejor momento, esta tarde estuvo en magnífica forma en la Filarmónica de Essen. El público lo vivó reiteradamente y uno de los entusiasmados espectadores sobresalió entre las efusivas ovaciones, exclamando: ¡Bravo Franco!

Inmediatez

Si bien la voz de Fagioli sonó algo retraída y pesada al comenzar el aria de Decebalo ''Ah se mi lascio cara'' de la ópera Traiano in Dacia de Giuseppe Nicolini, rápidamente encontró su excelente ritmo y cautivó a la platea.

El público seguía como hipnotizado sus grandiosas y apasionadas interpretaciones de escenas de Attila de Paolo Bonfichi y Carlo Magno, otra obra de Nicolini.

Franco Fagioli se distingue de muchos otros contratenores por su sorprendente inmediatez al adentrarse en su registro de pecho.

Cautivante

Con una fluidez casi impecable, ejecuta pasajes extravagantes desde las penetrantes notas graves hasta las más agudas. Rechaza los gestos dramáticos con los brazos, prefiriendo dotar a las arias de Velluti de una inquietante y serena intensidad. Si bien no posee una voz demasiado meliflua y seductora, cautiva a los espectadores con una bravura intensamente suave que conmueve y deslumbra.

El público se puso espontáneamente de pie para aclamar a Franco Fagioli y a la Orchestre de l'Opéra Royal de Versailles, dirigida brillantemente por Stefan Plewniak al término de este memorable concierto.

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.
🎂 Mundoclasico.com cumple 30 años el 1 de mayo de 2026

Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.

Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.

🙌 Registrarse ahora