Matthiaskapelle, viñedos en el Bajo Mosela © 2026 by GDKE / U. Pfeuffer
El vino forma parte de la historia y la identidad de la ciudad de Coblenza desde hace más de 2 000 años. Fueron los romanos los que introdujeron la viticultura en el Rin y el Mosela. Hoy en día, en este término municipal, en unas 40 hectáreas de viñedos, se cultivan aproximadamente medio millón de cepas. Casi diez hectáreas pertenecen a la zona vitivinícola del Rin Medio.
Debido a las sequías reinantes en este período estival, el Rin ha registrado en 2026 los niveles récord más bajos en la historia de las mediciones meteorológicas y fluviales, con las consecuentes perturbaciones económicas para el tráfico de embarcaciones y barcazas. El curso del río ha quedado ahora cortado y dividido en dos tramos: uno llega hasta el sur de Maguncia, el otro se extiende al norte de Coblenza. El romántico trayecto entre Maguncia y Coblenza de 87 kilómetros de largo, que incluye al mítico risco Lorelei, es prácticamente innavegable en estos momentos.
Célebre gracias a su ubicación en la confluencia de estos dos magníficos ríos, la histórica y geoestratégica esquina en diagonal de Coblenza a los pies de la fortaleza militar de Ehrenbreitstein encara con nuevas ideas el desafío del cambio climático y el calentamiento global. Precisamente, a lo alto, en el alcázar, convertido ahora en Centro Cultural, se celebra desde el 14 de agosto en adelante una gran exposición permanente titulada Schaffensland (Tierra de creación) sobre las personas que han marcado al estado federado de Renania Palatinado, sobre su trabajo, su día a día y sus condiciones de vida.
Los viticultores de Coblenza y sus alrededores (región del Rin Medio y el Mosela) se están adaptando al cambio climático mediante una gestión diferente de los viñedos. Ello supone un gran reto, especialmente para los vitivinicultores ecológicos. Apuestan por un deshojado suave (para proteger las uvas de las quemaduras solares), la cubierta vegetal en las hileras de viñas (para aumentar la humedad del suelo) y el cultivo de nuevas variedades de vid resistentes a los hongos (PiWis), que se espera soporten mejor el calor, la sequía y las enfermedades.
PIWI International es una asociación dedicada a la promoción de variedades de vid resistentes a los hongos. El objetivo y la finalidad de la entidad es intercambiar conocimientos científicos y prácticos en el ámbito de las variedades de vid resistentes a los hongos, tanto a nivel nacional como internacional, y aportar ideas. Se pretende, sobre todo, apoyar y fomentar a los profesionales que trabajan con estas variedades, así como atraer a otros nuevos.
La asociación se fundó en el año 2000 en Suiza y constituye una red de información sobre variedades de vid resistentes a los hongos y para todas las personas implicadas en este ámbito. PIWI International cuenta con más de 500 miembros procedentes de Alemania, Austria, Suiza, Liechtenstein, Italia, la República Checa, Hungría, los Países Bajos, Bélgica, Dinamarca, Noruega, Suecia, el Reino Unido, Francia, España, Nepal, Canadá y Estados Unidos.
Por el momento, no parece previsible un abandono total de la famosa y apreciadísima variedad Riesling. No obstante, se está experimentando con variedades de uva históricas, verbigracia en las laderas del Ehrenbreitstein o en el Marienberg y en otros barrios de Coblenza, como Güls, Lay y Moselweiß.
El cultivo de la vid se concentra, sobre todo, en los barrios de Ehrenbreitstein, Güls, Lay y Moselweiß. Además, de la típica variedad Riesling, se producen, entre otros, Pinot Noir, Dornfelder, otros vinos blancos y tintos, así como vinos espumantes.
Una rareza especial es la variedad de uva blanca Ehrenbreitsteiner, creada en 1964 por el enólogo Helmut Becker en el Instituto de Investigación de Horticultura y Viticultura en Geisenheim/Rheingau. Se trata de un cruce entre las variedades Ehrenfelser y Reichensteiner. La idea fundamental de Becker consistía en desarrollar nuevas variedades de vid que resultaran más resistentes a la filoxera y a los hongos que las vides tradicionales.
En este contexto, además de la Ehrenbreitsteiner, también se incluyen las nuevas variedades denominadas Dakapo, Prinzipal, Rondo y Saphira. La variedad obtuvo la protección de variedades vegetales en 1994 y fue incluida en la lista respectiva ese mismo año. La vid no se cultiva en absoluto en la fortaleza de Ehrenbreitstein. Becker tampoco tenía ninguna conexión sustancial con Coblenza. Más bien, el nombre se explica por una combinación de las variedades parentales con una libre asociación del morfema central breit, en homenaje a la conocida fortificación situada sobre el Rin.
Al mismo tiempo, las zonas vitivinícolas más frescas vuelven a cobrar interés. El avance del cambio climático obliga a las explotaciones de la zona de Coblenza a adoptar medidas directas en el viñedo. Con la gestión del follaje, se reduce la intensidad del deshojado de las vides para proteger mejor las uvas en verano frente a la radiación UV extrema y las denominadas quemaduras solares. Mediante la plantación selectiva de los espacios intermedios (en algunos casos, incluso con árboles pequeños), se pretende proteger el suelo de la desecación, mejorar la infiltración del agua y proporcionar sombra.
Habrá que ver si el castaño, el membrillo o el olmo alado pueden mitigar las consecuencias del cambio climático en la viticultura. Eso es lo que están probando viticultores y científicos. Así luchan contra la sequía los agricultores y viticultores en Renania-Palatinado, esta Tierra de creación. En las zonas vitivinícolas de Coblenza (como el Marienberg o el Ehrenbreitstein) y los valles colindantes del Mosela y el Rin Medio, los viticultores apuestan por una estrategia doble. Complementan el tradicional Riesling de forma selectiva con variedades de uva mediterráneas e internacionales (clásicos de clima cálido).
Debido al aumento del denominado índice de Huglin (suma térmica), variedades de uva que antes se conocían casi exclusivamente en el sur de Europa o en ultramar se están implantando con éxito en las laderas empinadas de Coblenza: Chardonnay y Sauvignon Blanc; estas variedades de vino blanco toleran mejor el calor y la sequía que las variedades tradicionales. Incluso en veranos calurosos, aportan la frescura, la acidez viva y la elegancia que busca el consumidor.
Mientras que el vino tinto (Merlot, Cabernet Sauvignon y Syrah) era antes una rareza en el Mosela y el Rin Medio, estas variedades tintas, con mucho cuerpo y amantes del calor, maduran ahora a la perfección también en los alrededores de Coblenza gracias a las fases de vegetación más prolongadas.
Los meses de primavera húmedos y templados favorecen las enfermedades fúngicas. Para minimizar el uso de productos fitosanitarios y reducir las emisiones de CO₂, estas nuevas variedades modernas de PiWi (resistentes a los hongos) están cobrando una gran importancia. Como es el caso de las variedades de uva blanca Cabernet Blanc, creada en 1991, un cruce entre Cabernet Sauvignon y Regent, creada por el viticultor y fitomejorador suizo Valentin Blattner; así como Sauvignac, nuevo cruce interespecífico entre Sauvignon x Riesling x una variedad resistente no identificada.
Se han detectado en esta última mencionada genes de la vid del Amur (Vitis amurensis) y de la Vitis vinifera. Pertenece a la serie más reciente denominada CAL, también de Valentin Blattner, cultivada en Soyhières, en el cantón suizo del Jura, y se conoce con el número de variedad VB CAL 604). Estas variedades son extremadamente resistentes al calor, su sabor recuerda mucho al del Sauvignon Blanc y son muy robustas frente a los cambios climáticos extremos.
Souvignier Gris y Calardis Blanc, una variedad de uva blanca de Alemania, desarrollada por el Instituto Julius Kühn de Fitomejoramiento Vitícola de Geilweilerhof (el nombre de la variedad proviene de una denominación histórica de Geilweilerhof). Los vinos elaborados con esta variedad se caracterizan por una acidez madura y chispeante, y presentan un aroma lleno de finura con un bouquet delicado y ligeramente especiado. El momento de la brotación y de la vendimia es similar al del Riesling.
Tanto la Souvignier Gris como la Calardis Blanc ofrecen rendimientos fiables en condiciones de gran sequía y, gracias a su resistencia natural al oídio, permiten ahorrar hasta un 80 % de las medidas fitosanitarias.
Para contrarrestar el mayor riesgo de enfermedades fúngicas debido a primaveras más húmedas, muchos viticultores plantan variedades de vid más resistentes. Debido a los períodos de sequía cada vez más frecuentes, muchas explotaciones apuestan por métodos de cultivo que ahorran agua y riegan los viñedos jóvenes de forma selectiva durante las primeras horas de la mañana. Dado que las laderas extremadamente empinadas del Mosela se ven especialmente afectadas por el calor, las floraciones tempranas (con el riesgo de daños por heladas tardías) y la sequía, la conducción de las vides y el laboreo del suelo se están adaptando a estas condiciones extremas.
Un testimonio visible de esta historia es el Weindorf de Coblenza. Se construyó en 1925 con motivo de la Exposición Imperial del Vino Alemán y, en un principio, solo se concibió como una estructura arquitectónica temporal para la exposición. Debido a su gran popularidad, se conservó y se reconstruyó en 1951, tras su destrucción durante la Segunda Guerra Mundial.
Actualmente, el Weindorf está siendo objeto de una modernización integral y se prevé que reabra sus puertas, con un nuevo concepto, a tiempo para la Bundesgartenschau, la Exposición federal alemana de jardinería (BUGA 2029) que tendrá lugar del 19 de abril al 7 de octubre de 2029 en el valle del Alto Rin medio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (67 kilómetros del Rin, entre Coblenza y Bingen/Rüdesheim).
Justo detrás del Weindorf se encuentra el Schnorbach Brückstück, con unas 750 cepas en 1 500 metros cuadrados: la parcela vitícola individual más pequeño registrada en Alemania. Coblenza no solo utiliza el vino como motivo histórico, sino como perfil urbano y turístico a largo plazo.
Los viticultores locales, con sus viñedos, sus explotaciones y sus historias familiares, constituyen la base auténtica. El festival del vino traslada esta tradición a formatos modernos y, al mismo tiempo, vincula a Coblenza con las regiones vinícolas del Mosela, el Rin Medio y el río Ahr, afluente por la margen izquierda del Rin. Electronic Wine es un ejemplo paradigmático de esta evolución: arraigado en la región, con una puesta en escena contemporánea y abierto a nuevos públicos.
Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.
Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.
🙌 Registrarse ahora
Comentarios