Ruben Gisbert © by Dominio Publico
Puedes ser de izquierda, puedes ser de derechas, puedes ser libertario, puedes ser apolítico, puedes ser heterosexual, puedes ser homosexual, puedes ser bisexual, puedes ser lesbiana, puedes ser migrante, puedes ser nacionalista, puedes ser patriota, puedes ser feminista, puedes ser woke, puedes ser conservador, puedes ser cristiano, puedes ser judío, puedes ser ateo, puedes ser musulmán, puedes ser hinduista, puedes ser mormón, puedes ser español, puedes ser etíope, puedes tener altas capacidades, puedes tener inteligencia media, puedes ser amable, puedes ser antipático, puedes ser generoso, puedes ser empático, puedes ser aficionado al fútbol, puedes ser lector consumado, puedes ser analfabeto, y todo ello puede hacerte una persona respetable a pesar de no compartir ninguno de los postulados mencionados.
Pero si alguien decide sacar rédito de una catástrofe natural tal y como hizo Rubén Gisbert en Valencia simulando mancharse las rodillas de barro, dándole un punto de dramatización para un programa en directo y que fue grabado por un ciudadano anónimo en la calle, ninguna de tus ideas, por más nobles o debatibles que sean ante ciertos cuestionamientos, te salvarán: directamente eres un sujeto que merece el ostracismo tal y como te ha sucedido, y hagas lo que hagas, tu credibilidad es inexistente, tanto en el presente como en las acciones posteriores que puedas llevar a cabo.
Por mucho que lo intentes, Rubén Gisbert, estás acabado, dando igual que hables de geopolítica o de un hecho reciente que resulte del interés ciudadano.
Yo, cuando me pongo de rodillas, Rubén Gisbert, es para comerle el coño a mi novia; tú, cuando te pusiste de rodillas, fue para engañar tanto al programa para el que trabajabas como a los espectadores de dicho formato. Te pusiste de rodillas para mancharte de barro en un gesto de estupidez.
Lo hiciste pensando que el público es gilipollas, algo que no ocurrió gracias al ciudadano anónimo que te grabó haciendo trampas. Te pusiste de rodillas manchándote de barro creyendo que era un acto que formaba parte de un espectáculo, que tenía muchas variables menos la de un espectáculo tal y como te vieron en España.
La forma de comunicar tiene un componente estético, y cuando ejerces una crítica sobre la clase política, cualquier pequeño detalle puede ser clave para continuar con tu carrera o convertirte en un bufón ibérico tal y como te ha sucedido a ti.
Espero que tus rodillas estén bien, Rubén Gisbert.
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