Artes visuales y exposiciones

Rembrandt y sus secretos, desvelados en el Museo ducal de Gotha

Juan Carlos Tellechea
Rembrandt: David tocando el arpa ante Saul, ca. 1630 – 1631, Rembrandt: David tocando el arpa ante Saul, ca. 1630 – 1631, © 2026 by Städel Museum, Frankfurt am Main
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Rembrandt Harmenszoon van Rijn, más conocido como Rembrandt, es uno de los artistas del siglo XVII más estudiados en la historia del arte. Sin embargo, ciertos aspectos de su obra siguen sin estar claros. Ello afecta también al período en torno a 1632, marcado por cambios tanto estilísticos como biográficos.

Rembrandt se trasladaba en aquel entonces de Leiden a Ámsterdam y se incorporaba allí al taller de Hendrick Uylenburgh, donde realizaría un número considerable de retratos individuales y grupales para la aristocracia de Ámsterdam.

Del 5 de septiembre al 6 de diciembre de 2026, se realiza la gran exposición especial Rembrandt 1632. El nacimiento de una marca, centrada en el que probablemente haya sido el año más determinante en la vida del famoso artista holandés.

Comisarios de la muestra son los historiadores del arte Dres Timo Trümper, director de Investigación y Colecciones de la Fundación Friedenstein de Gotha, y Justus Lange, conservador de la pinacoteca Gemäldegalerie Alte Meister de la ciudad de Kassel.

Cuestiones y conexiones

La exposición, que tiene lugar en el Museo ducal de Gotha (estado federado de Turingia), se organiza en colaboración con la institución del patrimonio cultural y artístico Hessen Kassel Heritage y sitúa las obras fundamentales del año 1632 en su contexto artístico e histórico.

Con las conexiones de Uylenburgh, Rembrandt consiguió acceder a nuevos círculos de compradores. Su objetivo era ser admitido en el gremio de Ámsterdam —lo que ocurriría en 1634— y poder dirigir, como maestro, su propio taller con empleados y aprendices.

Pero aquí surgen las siguientes cuestiones: ¿cómo funciona el taller? ¿Rembrandt realiza solo cuadros para Uylenburgh o también por cuenta propia? ¿Durante cuánto tiempo mantuvo el contacto con su taller de Leiden y con los colaboradores de allí?

Cambio de enfoque

En Ámsterdam, el artista se dedicó a diversos géneros pictóricos, entre los que los retratos y los tronies ocuparon un lugar especial en esta época. Esto pone de manifiesto hasta qué punto Rembrandt se orientaba hacia el mercado. En su búsqueda de formas de expresión adecuadas, experimentaba al mismo tiempo con diferentes recursos estilísticos. Al surgir los cuadros sobre lienzo, el artista optaría de inmediato por formatos más grandes. Con la Lección de Anatomía del Dr. Tulp, Rembrandt creaba por primera vez un cuadro colectivo monumental, con el que se consolidaba como el retratista más importante de la época en Ámsterdam.

El taller de Uylenburgh, que también se dedicaba a la restauración y la copia de obras de arte, permitía además la colaboración con otros pintores que imitaban el estilo de Rembrandt, realizaban copias y permitían una elevada productividad. En el pasado, la investigación sobre Rembrandt se había centrado principalmente en identificar las pinturas del maestro, sin prestar suficiente atención a lo estrechamente que Rembrandt colaboraba con los miembros de su taller.

¿Es del taller? ¿O se trata de un auténtico Rembrandt?

El Anciano barbado se adquirió en París en el siglo XIX y durante mucho tiempo se lo atribuyó a Ferdinand Bol, discípulo de Rembrandt; más tarde, a Jan Lievens, o bien se lo clasificó como obra de la escuela del maestro. Las restauraciones y los nuevos análisis artísticos han dado lugar, entretanto, a una reevaluación.

Es muy posible que se trate de un estudio al óleo temprano del propio Rembrandt o de su taller, estrechamente relacionado con una versión firmada de 1632 que se conserva en el Fogg Art Museum de Cambridge (Estados Unidos).

La Fundación Friedenstein de Gotha cuenta, gracias a la colección de obra gráfica de Rembrandt que hoy se conserva en el Gabinete de Grabados del Museo ducal, con una historia llena de vicisitudes que se remonta a más de 375 años.

Las primeras láminas se compraron ya en tiempos de Ernesto I de Sajonia-Gotha-Altenburg (1601–1675), conocido como el Piadoso, aún en vida de Rembrandt. De este modo, la colección de obras de Rembrandt se cuenta entre las más antiguas del mundo, formadas a lo largo de la historia.

El Dr Timo Trümper afirma sobre el mítico cuadro del Anciano barbado:

Es difícil responder a la pregunta de si el propio Rembrandt participó o no en la pintura; quizá nunca se pueda responder a esta cuestión. ¡Pero resulta más interesante mostrar lo densa que es, en definitiva, la red que rodea a Rembrandt!

El monograma

Rembrandt: Busto de un anciano con una cadena de oro, 1632, Patrimonio de Kassel, Hesse.Rembrandt: Busto de un anciano con una cadena de oro, 1632, Patrimonio de Kassel, Hesse.

Sin embargo, las atribuciones —aún hoy controvertidas— de grupos de obras y series de cuadros basados en un mismo motivo ponen de manifiesto hasta qué punto su trabajo artístico estaba interrelacionado. Por lo tanto, parece conveniente examinar más de cerca precisamente aquellas pinturas que se atribuyen al taller o a su círculo como copias de Rembrandt, con el fin de poder plantear cuestiones sobre la calidad y la función a partir de los originales.

Las fuentes históricas demuestran que a Rembrandt le iba bien económicamente. En 1632, su productividad fue varias veces superior a la media de su producción total. A los 26 años, Rembrandt alcanzó un primer punto álgido de su creatividad y dio el paso decisivo para el resto de su carrera: el monograma RHL (de Rembrandt Harmenszoon de Leiden) pasó a ser simplemente Rembrandt.

Elevado nivel

A partir de entonces, el artista firma únicamente con su nombre de pila, situándose así en la tradición de Miguel Ángel, Tiziano y Rafael. Lo hace de forma especialmente destacada en la Lección de  Anatomía del Dr Tulp. Nace así la firma Rembrandt, que posteriormente será copiada y adaptada con frecuencia.

La exposición centra su atención en las obras del año 1632 y en la evolución que condujo a ellas. Analiza variantes y copias para examinar con mayor detalle las distintas características estilísticas, los procedimientos del taller y la función de cada cuadro. Las colecciones de Gotha y de Kassel ofrecen, con importantes obras, una base excelente para este análisis, que, enriquecida con préstamos seleccionados, ha creado una exposición de gran nivel.

Rembrandt 1632. El nacimiento de una marca está dirigida tanto al público especializado como a los aficionados interesados y explora nuevos conocimientos para la investigación. La presentación muestra originales, variantes y obras de taller en comparación directa, y pone de manifiesto las evoluciones estilísticas y los métodos de producción. Los préstamos internacionales y las obras de la colección de Gotha muestran a Rembrandt bajo una nueva luz, y como lo que siempre fue: un gran maestro retratista.

El taller de Leiden 

En Leiden, una pequeña ciudad en pleno auge industrial, Rembrandt recibiría su formación y daría aquí los primeros pasos importantes de su carrera profesional. Además de los cuadros históricos, en los que también se nota la influencia de sus maestros Jacob Isaacszoon van Swanenburgh y Pieter Lastman, son sobre todo los autorretratos y los estudios de personajes los que desempeñan un papel central en su obra. Le brindan la oportunidad de experimentar y de practicar la representación de diversos estados de ánimo, edades y particularidades estilísticas.

Poco antes de trasladarse a Ámsterdam, Rembrandt mantenía además un estrecho intercambio artístico con Jan Lievens. Los dos jóvenes pintores trabajan en ocasiones en el mismo taller y se inspiran mutuamente en su desarrollo artístico, lo que da lugar a una notable proximidad estilística y temática entre sus obras.

También los primeros discípulos de Rembrandt, entre ellos Gerard Dou e Isaac de Jouderville, recogen estas influencias y, a partir de la reflexión sobre su estilo, desarrollan composiciones propias con temas y motivos similares. Así surge en Leiden un entorno creativo que sienta las bases del posterior éxito de Rembrandt en Ámsterdam.

La selección de obras de los cuatro artistas mencionados ilustra el entorno artístico de Rembrandt en Leiden y permite —en comparación con los capítulos siguientes— comprender su evolución hasta 1632 en Ámsterdam.

Un genio se inventa

A partir de 1632, el viaje continúa desde Leiden hacia la pujante metrópoli de Ámsterdam, el nuevo lugar de residencia y trabajo de Rembrandt, que aquí se presenta y se contextualiza. Así se analizan con más detalle la ciudad y su contexto social, económico y cultural. Marcada por una ciudadanía activa y el comercio internacional de la Compañía de las Indias Orientales, Ámsterdam se convierte en un centro de prosperidad, lo que también influye en el entorno vital y laboral de Rembrandt. Al mismo tiempo, la exposición se centra en las condiciones artísticas y la evolución en los Países Bajos, con el fin de poder situar mejor las innovaciones de Rembrandt y su posición en el mercado del arte.

Éxito como retratista en Ámsterdam

Varios retratos del año 1632 ocupan un lugar central en esta sección de la exposición e ilustran las diferentes facetas del arte retratístico de Rembrandt en esta primera etapa creativa en Ámsterdam. Para ello, se reúnen pinturas relacionadas entre sí que hoy se encuentran en diferentes colecciones.

Además de los mecenas, la exposición también se centra en la recepción contemporánea: esta pone de manifiesto que tanto un estilo suave y delicado como una técnica de pintura no pastosa podían satisfacer las expectativas del público. Asimismo, se presentan por primera vez de forma conjunta obras cuya relación entre sí ha sido objeto de debate durante mucho tiempo en el ámbito de la investigación.

Los grabados de Rembrandt de 1632

Una sala independiente está dedicada a la obra gráfica de Rembrandt. Seis grabados del año 1632 ilustran la gran variedad estilística y temática que caracteriza su obra también en este medio: escenas históricas, estudios de figuras, autorretratos y escenas costumbristas (representaciones de la vida cotidiana), desde reproducciones minuciosas hasta copias esbozadas, a modo de collage. Las escenas costumbristas, en particular, eran asequibles y muy difundidas. Gracias a un ingenioso sistema de comercialización, Rembrandt logró consolidar su reputación artística y seguir ampliando su propia marca también con sus grabados.

Las seis obras gráficas se complementan con la amplia colección de grabados originales de Rembrandt del Gabinete Gráfico de Gotha, algunos de los cuales aún se conservan en marcos históricos del siglo XIX.

Entre tronies y retratos: ¿una competencia fructífera?

La intensa colaboración entre Lievens y Rembrandt en Leiden finaliza en 1631. Precisamente el tratamiento del tema de los tronies pone de manifiesto la fuerte influencia de Lievens y el desarrollo artístico de motivos concretos y recurrentes. En este contexto, los límites entre los géneros parecen, en parte, difuminarse.

Los estudiosos consideran que la rivalidad, inicialmente fructífera, condujo a una ruptura en el verano de 1631 y que, desde entonces, ambos artistas siguieron caminos separados. Una comparación de obras concretas basadas en el mismo motivo pone de manifiesto esta rivalidad y plantea la cuestión de los diferentes medios de expresión y la evolución que se produjo en Ámsterdam en 1632.

Allí surgieron nuevas variantes basadas en los motivos de Leiden. Un ejemplo destacado de ello es un cuadro de Gotha, del que se ha debatido recientemente en los círculos académicos, que siempre se había clasificado como copia, pero en el que se pueden detectar pentimenti.

Rembrandt en Gotha

Estas colecciones cuentan con una larga tradición en la casa de Sajonia-Gotha-Altemburgo, en la que la pintura neerlandesa ocupó un lugar destacado desde el principio. Las pinturas que antes se atribuían a Rembrandt se valoran hoy de otra manera y se remiten al círculo de sus colaboradores o a sus sucesores.

Siete de estas obras se han conservado en las colecciones y se analizan en un capítulo propio, con el fin de arrojar luz tanto sobre el interés principesco como sobre la clasificación histórica de las obras.

Rembrandt como marca

Desde el siglo XVII, el nombre de Rembrandt es sinónimo de arte magistral y calidad atemporal. La marca Rembrandt, creada por él en 1632, sigue teniendo repercusión hasta hoy: numerosas empresas de los más diversos sectores han utilizado y siguen utilizando el nombre para dotar a sus productos de prestigio, estilo y exigencia artística.

De este modo, Rembrandt permanece vivo no solo como artista, sino también como sinónimo de excelencia y autenticidad. Esto se ilustra a través de varios productos de consumo de Rembrandt de las últimas décadas. Al mismo tiempo, se cierra el círculo con la referencia al presente y se pone el broche final a la exposición.

Laboratorio

En la denominada área del laboratorio, los visitantes pueden ponerse en la piel de los investigadores y explorar diferentes cuestiones. Esta área permite, a través de varias estaciones —algunas de ellas digitales— participar de forma activa en interesantes cuestiones de investigación.

Al mismo tiempo, los visitantes se adentran de forma inmersiva en el mundo de Rembrandt y la pintura del siglo XVII, ya que las obras de arte se pueden experimentar con todos los sentidos. Esta sección cuenta con el apoyo del Comisionado del Gobierno Federal de Alemania para la Cultura y los Medios de Comunicación en el marco del proyecto Open Friedenstein.

Algo más de historia

El Museo ducal, construído en 1879, se erige frente al lado sur del histórico palacio ducal Friedenstein de Gotha como sede representativa de las variadas colecciones, que por entonces ya gozaban de reconocimiento internacional. Entre 1950 y 2010, el edificio se utilizó como Museo central de biología.

Las colecciones de arte cuentan aquí con un digno marco para las obras de arte del palacio, desde la Antigüedad hasta la Edad Moderna. Entre ellas, una de las colecciones egipcias más antiguas de Europa, así como obras de maestros alemanes antiguos (verbigracia la Pareja de enamorados de Gotha y otras destacadas creaciones de los dos Cranach), de artistas holandeses, de Rubens y de Caspar David Friedrich, esculturas de Jean-Antoine Houdon, grabados de Alberto Durero y Martin Schongauer, y otras valiosas e innumerables piezas.

El palacio de Sajonia-Coburgo y Gotha

La antigua residencia de los duques de Sajonia-Gotha-Altemburgo-Coburgo, uno de los complejos palaciegos del barroco temprano mejor conservados, se construyó en 1643, durante la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), por encargo de Ernesto I el Piadoso de Sajonia-Gotha. La residencia no solo estaba concebida como símbolo de estabilidad y paz, sino también como centro de ciencia, arte y cultura.

El nombre de Friedenstein (Roca de la paz) fue elegido por el duque Ernesto I, como un deseo simbólico de paz y como una advertencia directa contra los horrores de la guerra (religiosa) que aún asolaba a Alemania tras la Reforma protestante de Martín Lutero. Tras décadas de devastación y sufrimiento, la nueva residencia debía ser un símbolo visible desde lejos del anhelo de un futuro pacífico.

El complejo recibió su nombre definitivo en 1648, año de la firma de la Paz de Westfalia. Detrás del nombre de Friedenstein se esconde el firme programa político y social del duque:

Friede ernähret, Unfriede verzehret (La paz nutre, la discordia consume).

Este leitmotiv recorre toda la concepción del palacio.

El beso de la paz

Como símbolo arquitectónico de este mensaje, el duque mandó colocar en 1650, en la clave del arco del portal norte, el relieve del llamado beso de la paz. En él se representan las figuras alegóricas de Pax (la paz) y Justitia (la justicia) abrazándose y besándose.

Es de recordar que este palacio barroco se erigió sobre las ruinas de la antigua fortaleza de Grimmenstein, que fue destruida y arrasada en 1567 tras las disputas de Grumbach, que partieron de un conflicto sobre el derecho feudal con los príncipes-obispos de Würzburgo y se convirtieron en una crisis que afectó a todo el Sacro Imperio Romano Germánico.

Impresionante complejo

Mientras que el nombre del antiguo castillo de Grimmenstein aún evocaba una asociación defensiva y sombría (o cruel, grimm, en alemán), el palacio ducal de Friedenstein establecía deliberadamente un contrapunto pacífico y estable para la nueva época.

Las salas de arte del palacio ducal de Friedenstein constituyeron el origen de una de las colecciones más importantes de Alemania. Hoy en día, el complejo es un impresionante ejemplo de la cultura de las residencias ducales y lleva a sus visitantes a un periplo a través de la historia. Propietaria del palacio y del museo es la Fundación de Castillos y Jardines de Turingia, y la principal entidad usuaria es la Fundación Friedenstein de Gotha (Universum Friedenstein). 

El gobierno federal de Alemania ha decidido subvencionar con 110 millones de euros obras de remozamiento del palacio ducal Friedenstein de Gotha, anunció en Berlín el Comisionado del Gobierno Federal de Alemania para la Cultura y los Medios de Comunicación.


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