Una jirafa en Copenhague

Daniel Sancho y Omar Jerez, sobre un acto en Tailandia

Omar Jerez
Daniel Sancho y Omar Jerez Daniel Sancho y Omar Jerez © 2026 by Omar Jerez
0,0003471

Sobre Daniel Sancho se han realizado documentales, programas especiales y entrevistas, y ha habido cobertura internacional desde el primer día, incluso en los propios juzgados de Tailandia. Además, se ha escrito tanto que resulta difícil aportar algo al debate que no se haya dicho anteriormente sobre el asesinato que cometió contra un ciudadano colombiano que era su pareja. 

Pero me atrevo a aportar mi propia tesina sobre este caso y a señalar ciertos matices sobre todo lo que ocurrió con el ciudadano colombiano al que asesinó y descuartizó de una manera inenarrable.

Se ha apuntado en más de una ocasión, por parte de diversos investigadores, que detrás del asesinato del ciudadano colombiano a manos de Daniel Sancho había un móvil económico. Según esta hipótesis, existía una especie de pacto tácito entre ambos: uno asumía que era el portador del estatus y el otro ofrecía, digamos, en términos elegantes, su proyecto escultórico. Esto no solo se desprende de las diferentes declaraciones realizadas durante el juicio y filtradas a los medios de comunicación, sino que también cuenta con pruebas sólidas que sirvieron para entender por qué Daniel Sancho cometió el asesinato del ciudadano colombiano, un hecho que lo llevó a ser condenado a cadena perpetua en una prisión de Tailandia.

Pero, continuando con mi tesina, me quedo con un hecho que no proviene de los abogados, los medios de comunicación ni los familiares de ambas partes, sino de algo que dijo el propio Daniel Sancho cuando expresó: 

He hecho cosas que no hubiera concebido en otras condiciones.

Es aquí donde entiendo que está la clave del caso. Daniel Sancho, en su vida personal, no tenía problemas económicos; es más, era una persona que contaba con una serie de privilegios con los que no cuenta la mayoría de los ciudadanos. No trabajaba en un empleo formal, recibía sustento de su familia, vivía bastante bien y no tenía necesidad de buscar dinero extra, tal como ocurrió.

Para mí, todo el desencadenante de la conducta de Daniel Sancho reside en que mantuvo relaciones sexuales con el ciudadano colombiano. Muchos dirán que era un homosexual encubierto o que tenía una homosexualidad interiorizada que no podía asimilar. Sin embargo, creo que las principales teorías que se han planteado sobre el caso son erróneas. Si nos remitimos a la frase que pronunció Daniel Sancho en el momento de su detención —«He hecho cosas que no hubiera concebido en otras condiciones»—, entiendo que llevaba tiempo procesando cómo había llegado a acostarse con un hombre siendo heterosexual.

¿Se puede ser una persona heterosexual y acostarse con alguien del mismo sexo? La respuesta es un sí rotundo. Es algo con lo que Daniel Sancho llevaba tiempo lidiando, quizá debido a una masculinidad tóxica que arrastraba.

Si Daniel Sancho hubiera tenido un móvil exclusivamente económico, no habría cometido la atrocidad que perpetró contra el ciudadano colombiano.

Tengo un amigo personal que es el número uno del mundo dirigiendo producciones de pornografía homosexual. Mi amigo cuenta con varios actores pornográficos que son heterosexuales, pero que hacen porno gay por un rédito económico. La diferencia entre Daniel Sancho, que es heterosexual y se acostó con un hombre, y los actores pornográficos heterosexuales que hacen porno gay es que, para el primero, debido a su inmadurez y a una base de homofobia, aquello supuso un peso inasumible; para los actores pornográficos, en cambio, es un trámite mediante el cual cumplen con su trabajo.

Daniel Sancho se siente más torturado porque, según su propia convicción, su masculinidad ha quedado expuesta a nivel mediático que por el asesinato que cometió contra el ciudadano colombiano. Los viajes, el dinero, los regalos y todo ello quedaron en un segundo plano porque no quería dejar rastro de la única persona del mismo género con la que había mantenido relaciones sexuales. Daniel Sancho llevó a cabo el asesinato y el descuartizamiento en Tailandia para guardar bajo llave aquello que rompía con su masculinidad insegura y que no supo resolver sin llegar a estos extremos, que literalmente han arruinado a dos familias.

Daniel Sancho llevaba mucho tiempo inmerso en este proceso de rabia e intencionalidad, porque es evidente que el modo en que lo hizo no respondía a algo reciente ni a una disputa naíf. Voy a plantear dos preguntas incómodas: ¿es Daniel Sancho un psicópata según la escala de Hare? Honestamente, no lo creo, aunque sí es un vil asesino. ¿Habría matado a otra persona en otra etapa de su vida? No creo que Daniel Sancho hubiera matado a otra persona. Con esto no quiero inducir a equívocos de ningún tipo; solo digo que una circunstancia puede llevar a una persona a cometer un crimen, tal y como ha hecho este sujeto.

Aun con todo ello, es un criminal, y la justicia tailandesa se lo ha hecho pagar en proporción a sus aberrantes delitos. Larga estancia le queda en Tailandia a este criminal.

Todo mi amor a la familia de la víctima.

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.
🎂 Mundoclasico.com cumple 30 años el 1 de mayo de 2026

Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.

Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.

🙌 Registrarse ahora