Si alguien redactara una lista “canónica” de los grandes directores de orquesta contemporáneos, es seguro que el nombre de Riccardo Muti no faltaría en ella. Sin embargo, no resulta nada fácil decir en qué consiste esa grandeza que hace de algunos maestros verdaderas figuras clásicas del arte interpretativo, en el sentido más puro del término “clásico”. Es decir, lo que los convierte en auténticos “maestros” capaces de transmitir una enseñanza por medio de un ejercicio del arte no directamente docente.En general, suele aceptarse que un gran director es aquél que sabe hacer versiones memorables de ciertas grandes obras, consideradas igualmente canónicas dentro del repertorio sinfónico. Pero esto tampoco aclara gran cosa, pues ¿qué criterios nos permiten afirmar que tal o cual lectura es modélica y tal otra no lo es? Algunos críticos y…
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