Reportajes

Heitor Villa-Lobos: Bachianas Brasileiras

Maika del Rosario

jueves, 19 de agosto de 1999
Heitor Villa-Lobos es uno de los pocos artistas nuestros que se enorgullece de su sensibilidad americana y no trata de desnaturalizarla. Por una vez, es palmera que piensa como palmera, sin soñar con pinos nórdicos. Alejo CarpentierAutodidacto militante, Heitor Villa-Lobos (Río de Janeiro, 5 de marzo de 1887, Río de Janeiro 17 de noviembre de 1959), prefirió siempre relacionarse con la bohemia brasileña antes que con los estamentos de la música oficial. Con todo, llegó a defenderse en el uso del violoncello, fue alabado como director de orquesta y estudió con dedicación las partituras de los grandes maestros del pasado. Su música, compuesta por más de 727 obras, ha sido criticada y alabada por los mismos motivos: rasgos originales junto a fórmulas muy trilladas, demasiada espontaneidad y espíritu de improvisación.Gozó de gran atención en el París de los años 20, y en el americano de los años 50, una fama de la que nunca llegó a gozar completamente en su Brasil natal, aunque ocupó importantes cargos de la música oficial a partir de 1930. Precisamente el año en que comienza a escribir las Bachianas.Las Bachianas ocupan al compositor durante 15 años. En ella se combinan los sones del folclore brasileño con las formas y estructuras clásicas, barrocas e incluso románticas. En ningún momento se observa una cita de la música del compositor alemán, e incluso el oyente accidental puede pensar -con razón- que estas obras nada tienen que ver con el genio de Leipzig. Y así es, Villa-Lobos ve en la música de Bach rasgos similares a los de la música popular brasileña, pero a un nivel muy profundo: cada voz adquiere una extraordinaria independencia.Las Bachianas nº 1 está dedicada a Pau Casals y fue estrenada el 13 de noviembre de 1939 en Río de Janeiro por el propio compositor. Está llamada a ser interpretada por al menos 8 chelos, y se estructura a través de una Introducción "Embolada" viva y graciosa, seguida por un Preludio Modinha de movimiento lento. La Fuga Conversa que le sigue nada tiene que ver con las que son usuales en Johann Sebastian.Las Bachianas nº 2 está escrita para conjunto instrumental y percusión nativa. Fue estrenada en el festival de Venecia el 3 de septiembre de 1938 por Dimitri Mitropoulos. Comienza con un Preludio Canto do capadocio que evoca los sones de la juventud del compositor. El Adagio Canto de nossa terra, presenta la preponderancia del chelo en un tono elegíaco. El chelo es sustituido por el trombón en el subsiguiente Dance Lembrança do Sertao. La Toccata O trenzinho do caipira cierra la obra evocándonos las sonoridades de los trenes campesinos brasileños.Las Bachianas nº 3 es para piano y orquesta y fue compuesta en 1938 y estrenada en Nueva York el 19 de febrero de 1947 por la Orquesta de la CBS bajo la batuta de su autor, estando al piano José Vieira Brandao. Sus movimientos son 1. Adagio; 2. Fantasía; 3. Aria; 4. Toccata Picapau. Quizás sea la más floja de la serie.Las Bachianas nº 4 es la más bachiana de todas y constituye (en su primera versión) un auténtico concierto para piano y orquesta. la versión habitual es completamente orquestal. Fue compuesta en 1941 y estrenada el 15 de junio de 1942 en Río de Janeiro por el propio compositor. Sus movimientos son 1. Preludio Introduçao; 2. Coral Canto do Sertao; 3. Aria Cantiga; 4. Danza.Las Bachianas nº 5 está formada por un Aria Cantinela y una Danza Martelo. Dos movimientos compuestos en fecha muy dispar (1938 y 1945) que no ayudan a dotar de coherencia a la obra en su conjunto. Esta es la bachiana por excelencia, es decir, la que más ha gozado del favor del público. Las Bachianas nº 6 fue compuesta en 1938 para flauta y fagot, mientras que las Bachianas nº 7 lo son para gran orquesta y está datada en 1942. El estreno se llevó a cabo el 13 de marzo de 1944 en Río de Janeiro por el propio compositor. Sus movimientos son 1. Preludio Ponteio; 2. Giga; 3. Toccata; 4. Fuga. Es tal vez la de mayor equilibrio formal.Las Bachianas nº 8 está compuesta para gran orquesta y fue estrenada en Roma el 6 de agosto de 1947 bajo la batuta del propio Villa-Lobos. La introducción de la percusión brasileña la dota de atractivo. Sus movimientos son 1. Preludio; 2. Aria; 3. Toccata y 4. Fuga. Las Bachianas nº 9 son otra vez para orquesta. Fue compuesta en 1945 y estrenada en Río el 17 de noviembre de 1948 bajo la batuta de Eleazar de Carvalho. Sus movimientos son 1. Preludio vagoroso e mistico y 2. Fuga.El propio Villa-Lobos acometió la grabación de sus bachianas en la época 1954-8. La bachiana nº 5 recibe una soberbia interpretación por parte de Victoria de los Angeles, aunque también existe una versión genial con la soprano brasileña Bidú Sayao de 1948.Las opiniones respecto a la destreza de Villa-Lobos en la interpretación de su propia música fueron siempre muy diversas. Desde luego carecía de la técnica de un director profesional (Furtwangler por citar al ídolo de su época), pero su fraseo y musicalidad quedan fuera de toda duda. Escuchemos a Nicanor Zabaleta: Era magnífico. Había tal irradiación de musicalidad en todo su ser que era imposible sustraerse a su magnetismo. Las orquestas con las que tocamos quedaban invariablemente fascinadas por este hombre genial. El resultado que obteníamos era óptimo.Cabe mencionar una versión de la nº 5 con Netania Davrath, la OFNY bajo la batuta de Leonard Bernstein, aunque en ningún momento alcanza el sabor brasileño.

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