Heitor Villa-Lobos es uno de los pocos artistas nuestros que se enorgullece de su sensibilidad americana y no trata de desnaturalizarla. Por una vez, es palmera que piensa como palmera, sin soñar con pinos nórdicos. Alejo CarpentierAutodidacto militante, Heitor Villa-Lobos (Río de Janeiro, 5 de marzo de 1887, Río de Janeiro 17 de noviembre de 1959), prefirió siempre relacionarse con la bohemia brasileña antes que con los estamentos de la música oficial. Con todo, llegó a defenderse en el uso del violoncello, fue alabado como director de orquesta y estudió con dedicación las partituras de los grandes maestros del pasado. Su música, compuesta por más de 727 obras, ha sido criticada y alabada por los mismos motivos: rasgos originales junto a fórmulas muy trilladas, demasiada espontaneidad y espíritu de improvisación.Gozó de gran atención en…
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