En mayo de 1747, J. S. Bach visitó la corte de Federico de Prusia en Potsdam, y allí improvisó sobre un tema dado por el propio rey. Unas semanas más tarde, tras su regreso a Leipzig, este tema le sirvió como base para un ciclo de piezas cuya composición terminó a primeros de julio. La obra estaba ya grabada a finales de setiembre, con una dedicatoria al rey fechada el 7 de julio de 1747 y con el título de Musicalisches Opfer, es decir, Una Ofrenda Musical.Las razones de esa visita a Postdam están en relación con los contactos familiares del compositor. Evidentemente, Bach tenía interés en visitar a su hijo Carl Philipp Emanuel, que trabajaba como clavecinista en la corte de Federico desde hacía ya unos diez años. Pero había otras razones también, porque, desde los años veinte, la posición de J. S. Bach en Leipzig no era cómoda, y, por…
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