---
7,43E-05
En un Comunicado de Prensa del Centro de las Artes Teatro Argentino de La Plata, provincia de Buenos Aires, república Argentina se difundieron las razones por las cuales a partir del día 5 de diciembre el director de dicho Organismo, Daniel Suárez Marzal, presentó su renuncia indeclinable a dicho cargo.El texto de Marzal tiene por título:
Castigar el éxito: una vocación vernácula y se transcribe en forma textual:"Lo primero que me surge es una sensación de agradecimiento por haber podido realizar dos Temporadas extraordinarias en el Teatro Argentino, tras otras dos de gran vuelo en el ámbito de la Comedia Provincial. Cuatro años pletóricos que por supuesto también agradezco a quienes me lo ofrecieron y a quienes me acompañaron. Resultan ociosos los catálogos de 15 óperas, 10 ballets, conciertos, actuaciones de los grandes de la música popular (Rinaldi, Sexteto Mayor, Baglietto, A.Varela, Mariano Mores,etc.) en una combinación plurar que logró la adhesión de 600.000 espectadores de una también más que plural procedencia, con planes tan abarcativos como “El Argentino ,los jóvenes y la tercera edad”, “El Argentino y las cárceles”, “Yira , yira el Argentino”, que viajó con ópera por nuestra provincia y que multiplicaron geométrica y cualitativamente nuestro público.Se combinó esto con abonos que por primera vez en la historia del teatro se cumplieron y permitieron la llegada -a precios popularísimos- de un público nuevo y fervoroso. Para ello conté con equipos de excelencia en donde aparte de los cantantes y directores pretigiosísimos, aparecen los nombre de Norma Aleandro, Alicia Zanca (ambas en sus debuts como directoras de ópera), Emilio Basaldua, Milan David, Jorge Ferrari , Renata Shusheim, Mini Zuccheri , Horacio Pigozzi, Ana María Steckelman, Julio Bocca, Marianela Núñez, Maximiliano Guerra, Iñaki Urlezaga sumándose al de Oscar Araiz, un grande que por dos años pudimos tener como director de nuestro Ballet Estable.El segundo pensamiento es: por qué renunciar si todo está tan bien. Simplemente porque con ésto parece no bastar... Creo que en Argentina no ha terminado de cuajar la idea que se oye expuesta por el nuevo presidente, de premiar el éxito y castigar el fracaso. Como soy un hombre agradecido y optimista supongo que es algo que tenderá a producirse en el futuro. Lo aprendí , en una de las maravillosas exposiciones que se hicieron en el Complejo de las Artes Teatro Argentino. Ellos –Mario Severi y Leo Vinci- no lo saben, pero refirmaron en mi la idea de que el arte es parte medular de lo que tan sabiamente se llamó la “Argentina Secreta”. Podríamos recordar a Rilke cuando dice “¿Para qué estaría el Arte si con la Vida alcanzase?Hago un ejercicio de explicación de las razones que me llevan a mi renuncia, esta vez indeclinable y todo puede resumirse en el cansancio moral. Mi primera renuncia fue presentada y no aceptada ya hacen tres meses, pidiéndoseme que continuase en el período de cuatro años que se inicia. Esperé pacientemente rectificaciones que me fueron prometidas para asegurar la continuidad que se me pedía. Al no concretarse éstas, se agudizó naturalmente mi incomodidad y la reiteré, esta vez por escrito.Hoy, confirmada la continuidad de la Presidenta del Instituto Cultural Cristina Alvarez Rodríguez, a quien mucho respeto, se pone en marcha en toda su extensión el mismo, del que ella es gestora y que fuera sancionado por ley. Se logra así la tan deseada independencia del área Cultura del Ministerio de Educación. La idea de la independencia es muy bienvenida toda vez que ello conlleva la jerarquización de la Cultura. Pero tan útil instrumento aparece ,sin embargo, reglamentado con la creación de “entes indefinidos” cuya premisa única es la centralización burocrática y en donde se desdibujan de manera alarmante las Instituciones existentes. Con insistencia luché codo a codo con los Trabajadores del Teatro Argentino, que acaba de cumplir 113 años, para que éste no perdiera al menos su nombre y cierto organigrama, confundiéndose en el marasmo de unos “programas permanentes y temporales” en que los Teatros, Museos, Archivos, Bibliotecas, etc. de la Provincia pasan a ser difusas células de un todo amorfo. Como en mi ya larga experiencia he pasado por una circunstancia casi idéntica ,cuando siendo Director del Centro Andaluz de Teatro en Sevilla éste fue deglutido por algo que se llamó “Ente” a falta de mejor nombre, avisé de tales riesgos a mis colegas y a la Presidenta, obteniendo magros resultados. El nombre “Teatro Argentino” se salvó, pero al mismo tiempo desapareció la autonomía de gestión administrativa que lo coloca a un paso de su desaparición como entidad. Tengo demasiado respeto por el Teatro que me vio nacer como para ser cómplice de su deterioro. DANIEL SUAREZ MARZAL".A la fecha las autoridades Culturales de la Provincia de Buenos Aires no han informado el nombre del equipo que reemplazará a la conducción de Suárez Marzal.
Comentarios