Si sumamos la participación de una señorita pícara con un joven un poco ingenuo a esto le agregamos un embaucador, un militar fatuo y la credulidad en mágicos elixires que no son más que vino tinto y lo servimos con frescas e inolvidables melodías seguramente tendremos como resultado ese espectáculo donde se puede pasar un grato momento, divertirse y relajarse que resulta L’Elisir d’amore de Gaetano Donizetti, que llegó en una muy buena recreación de manos de un grupo de jóvenes voces argentinas agrupadas por la Asociación de Ópera ‘Juventus Lyrica'.
Oscar Barney Finn, en la dirección escénica, mutó el país Vasco o la Toscana originales de principios del siglo XIX, en la pampa argentina de principios del siglo XX o finales del XIX. La solución, ya ensayada el año anterior en el Teatro Roma de Avellaneda cambando la acción al litoral…
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