Alemania

Ascetismo y densidad

J.G. Messerschmidt
Múnich, jueves, 21 de abril de 2005.
Philharmonie am Gasteig. Hélène Grimaud, piano. Orquesta Filarmónica de Múnich. David Zinman, director. Modest Musorgsqui: Preludio al primer acto de la ópera Jovanchina. Serguei Rachmaninov: Concierto para piano y orquesta n° 2 Op. 18. Antonin Dvorák: Sinfonía n° 7 Op. 70

El programa ofrecido por la Filarmónica de Múnich en su concierto de abono del pasado 21 de abril es uno de aquellos que se caracterizan por su unidad, y aun diríamos por su homogeneidad estilística. Los tres compositores elegidos forman parte de las últimas fases del romanticismo (en el caso de Musorgsqui y de Dvorák teñido de nacionalismo), los tres son eslavos, los tres sobresalientes sinfonistas. Y, pese a las semejanzas, las diferencias son lo bastante profundas para evitar todo desequilibrio o monotonía. También el tipo de obras y su disposición son tradicionales: obertura, concierto, sinfonía. Las versiones ofrecidas por los intérpretes estuvieron, por su serenidad, en consonancia con el “clasicismo” del programa.

En el preludio al primer acto de Jovanchina, Zinman sentó parte de los principios en los que se apoyaría toda su…

Contenido exclusivo para suscriptores

Inicia sesión o crea tu cuenta gratuita para desbloquear hasta 10 lecturas mensuales de contenido reservado.

Iniciar sesión Crear cuenta
Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.
🎂 Mundoclasico.com cumple 30 años el 1 de mayo de 2026

Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.

Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.

🙌 Registrarse ahora