El ciclo es excelente. El teatro, ideal como marco y acústica. La lástima es que la organización corresponde a una agencia cuya encargada de prensa se hace de rogar, no contesta, miente y se desentiende de la prensa extranjera. O yo tuve mala suerte, pero no me parece. El caso es que, por intentar, y por consejo ajeno que nunca agradeceré bastante, llamé a las puertas de la oficina de prensa de la Orquesta Nacional de Francia, que en la persona de Karl Testevuide me allanó todas las dificultades. No sólo hay que consignarlo porque cabe, y para que se sepa -magro consuelo- que hasta en París pueden ocurrir cosas como estas, sino porque me hubiera quedado sin ‘ver’ un concierto que, uno diría, hay que oir.
Y bien, no. El 26 de julio se transmite por France Musiques, para el que la sintonice (y para el que no esté ya en su posesión, gracias…
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