En cualquier multicine de Madrid, cada fin de semana, en las sesiones de las seis y de las ocho y media se agotan las entradas de la película que encabeza la cartelera mientras aún queda cola. Sin embargo, no es difícil que en la sala de al lado, en el mismo multicine, otra película apenas llegue a la mitad del aforo. Sin embargo, los precios de las entradas son idénticos. ¿Por qué?. A primera vista, un exceso de demanda, como en el primer caso, o de oferta, como en el segundo, tendría que producir modificaciones en los precios de modo que finalmente demanda y oferta se igualasen. De hecho, la actual estructura de fijación de precios de las entradas (aproximadamente iguales en todos los cines, para todas las películas), es una relativa novedad en la distribución cinematográfica. En los tiempos del cine mudo, y durante la transición al…
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