El día 26 de octubre de 1951, Winston Churchill fue reelegido primer ministro, en sustitución de Clement Attlee, y en ese mismo año Alfred Hitchcock filmaba Extraños en un tren. En aquel Londres de posguerra tranquilo, pero lleno de ilusión y ganas de trabajar, se juntaron dos personajes, más bien lejanos y extraños entre sí, que se habían encontrado en la Viena del Tercer Hombre unos años antes: Walter Legge y Herbert von Karajan; dos personajes que resultaron ser complementarios y que forman hoy parte de la historia de la música grabada.
Excelente idea por tanto la de Testament de rescatar al primer Karajan de la Philharmonia en grabaciones de 1951 y 1953. En primer lugar porque, pasado tanto tiempo, es momento de volver a valorar el gran trabajo que hizo Karajan con una orquesta que tenía brillantes músicos (entre otros: Dennis Brain,…
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