Considerada en el ámbito de las tradiciones culturales, Letonia, la patria de Mariss Jansons, se halla en la encrucijada de las tradiciones germánica y rusa: durante siglos integrada en el Sacro Imperio Romano Germánico, incorporada luego a Rusia como parte de las “Provincias alemanes de la Rusia báltica”, mantuvo su identidad germana hasta finales del siglo XIX y ofreció asilo a Richard Wagner entre 1837 y 1839, el período en que comenzó a trabajar en Rienzi.
Ni la fortísima rusificación ni el renacimiento del nacionalismo autóctono letón llegaron a disolver totalmente los vínculos con la cultura centroeuropea. Por ello no es extraño que en el repertorio de un maestro letón como Jansons, que fue alumno de los austríacos Karajan y Swarowsky y discípulo predilecto del ruso Mravinski, la música alemana y la rusa ocupen un lugar preeminente.…
Comentarios