Excelente idea la del Teatro Villamarta de reponer la producción de Don Gil de Alcalá que en 1989 había preparado Carlos Fernández de Castro para el Teatro de La Zarzuela. Ya le había servido al teatro madrileño para abrir sus puertas la anterior temporada, lo que nos da una idea de la elevada calidad de la misma y la satisfacción de sus responsables. Como Mundoclásico.com publicó en su día una crítica de aquél acontecimiento, firmada por Javier Suárez-Pajares, no creo que me corresponda ahora más que realizar un repaso sucinto y aportar algún matiz sobre la función jerezana.Muy, pero que muy bien se ha conservado la producción. El concepto escénico resulta convincente en su homenaje a la pintura (Zurbarán y ciertos pintores virreinales en el primer acto, de sugestiva iluminación tenebrista; Watteau y el mundo rococó a lo Luis XV en los…
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