El frío día de Año Nuevo de 1837 Robert Schumann se hallaba en Viena, y tuvo la idea de visitar las tumbas de Beethoven y Schubert en el cementerio de Wäring; de vuelta a casa, se le ocurrió visitar a Ferdinand Schubert, hermano del compositor. Una vez en su casa, Ferdinand le mostró una estantería en la que descansaban diversas partituras, y entre ellas destacaba un volumen de 180 páginas datado en marzo de 1828. Era una Sinfonía en Do mayor, que andando el tiempo sería numerada como Sinfonía nº 9 [actualmente 8]“La Grande” , para distinguirla de la 6ª Sinfonía, también en la tonalidad de Do mayor. (a)
Tan sólo al recordar el paseo de Schumann ante las tumbas de Beethoven y Shubert, en pleno invierno, nos vemos inmediatamente trasladados en el tiempo a uno de esos cuadros de Gaspar David Friedrich, es decir, al pleno romanticismo.
Comentarios