En estos momentos a nadie asusta (o debería asustar) la presentación de fragmentos líricos u óperas completas en espacios que no sean los tradicionales teatros a la italiana. De esta manera nos encontramos con ópera, con amplificación o sin ella, en la vía pública, plazas o parques, cines, estadios deportivos, antiguas arenas romanas, canchas de polo, hipódromos, salones de museos, asociaciones o escuelas y en estadios techados multipropósito, como el Luna Park de Buenos Aires.
El gran problema a solucionar es la sonorización para que de alguna forma siga siendo un espectáculo de ópera y no un musical, aparentemente la misma es muy buena en otros lugares del mundo donde se realizan este tipo de espectáculos como en el Palais Ommnisports de París Bercy en Francia y el Festival de Bregenz en Austria, por citar algunos. En las…
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