Habrá algún lector de esos que recuerdan las notas pasadas, y es posible que alguno recuerde mi vacilación con respecto a esta nueva producción estrenada el año pasado y comentada en Mundoclasico.com en septiembre de 2005 (ver crítica). A menos de dos horas de haber visto la reposición, la impresión recibida a través de esta misma producción no podría ser mas contraria. Pero claro, las producciones en Bayreuth son una base sobre la que se construye y altera a través de los años de duración, aunque hay directores de escena que ya entregan la producción preparada de tal manera que las variaciones son minúsculas y se necesita una lupa para encontrarlas.
Las producciones de Harry Kupfer son un caso así, pero Harry Kupfer hay uno solo. Si el año pasado hubo una función fría y clínica que dejó desatisfecho incluso al más modernista de los…
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