Antes Butterfly (se puede comprobar sin ir más lejos viendo la frecuencia de representaciones en el propio Liceu) se reponía asiduamente. Ahora han pasado siete años de la última vez. Ha habido localidades agotadas para las representaciones de marzo (con dos repartos, de los que he visto el que aquí figura) y hay en venta para las de julio (otros dos repartos, parcialmente distintos y sobre todo en la figura principal -lógico, es un papel agotador: la pregunta es si porque el título es tan reclamado, pero para julio todavía no lo parece- hay que programar tantas funciones cuando no se cuenta con ningún elemento fuera de serie o especialmente ideal para las dos partes protagónicas).
Es también obra de director y el Liceu, sin explicaciones, sustituyó en marzo al titular de la casa, Josep Pons (que hace unas semanas aparecía aún en la…
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