El giro impreso por Rolando Villazón a su carrera tras los problemas vocales atravesados, hacia papeles menos exigentes en el registro agudo -todo Mozart- y explorando las posibilidades de una capacidad notable para las agilidades, depara sorpresas como este Treasures of Bel Canto, que fácilmente lleva a confusión: no se trata de arias belcantistas, sino de canciones de compositores belcantistas (Rossini, Bellini, Donizetti) y Verdi. Menos exigentes desde el punto de vista vocal como norma que las arias de ópera, las canciones italianas sí son igual de exigidas desde el punto de vista estilístico. Y haber cosechado éxitos como Nemorino de L’elisir d’amore no convierten automáticamente a ningún intérprete en belcantista consumado.
Villazón interpreta Bellini de la misma manera que un elefante entra en una cacharrería: arrasando. El tenor…
Comentarios