La última de las grandes óperas bufas italianas sirve al tenor y regisseur mexicano Rolando Villazón de pretexto para desplegar una vez más su excelente sentido del humor y divertirse con el furor de las modas en las artes plásticas. Con un elenco de primer nivel, Villazón logró una impecable versión de Don Pasquale que fue recibida con atronadores aplausos y exclamaciones de aprobación (“¡bravo, bravo, bravo Rolando!“) del público de pie durante más de 20 minutos. Muy pocas veces se ha visto en la ópera de Düsseldorf tanta aglomeración de gente. No cabía ni un alfiler en la sala.
El barítono italiano Lucio Gallo (Taranto, 1959), es un gran señor de la escena, encarnando con excelente voz a Don Pasquale; la soprano española Elena Sancho Pereg, estrella de la velada, es una novia y musa Norina exquisita, muy fresca, chispeante, vivaz,…
Comentarios