Han pasado más de cuarenta años desde la
última de vez de la presencia de este título en los escenarios de la ciudad.
Ahora el Teatro Lirico decidió reponerlo en un nuevo acto del interés de sus
autoridades por la llamada ‘giovane scuola’, que no es el caso aquí de
identificar con ‘verista’. Y se trata del título fundamental de su autor y de
uno de los pilares de esa época y estilo.
La nueva producción de Mario Pontiggia, con la
colaboración de Angelica Dettori, es simple, clásica, tradicional, sin
sorpresas. Según lo que piense cada uno eso puede ser bueno o malo. Al público
le agradó y también a quien esto escribe, pues es ópera firmemente vinculada a
una época, que no admite transposiciones de tiempos, lugares, y no da lugar a inspiraciones
más o menos geniales. Los resultados fueron en general correctos, aunque no
todos los…
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