Las mayores fortalezas del pianista Bruce Liu son la claridad y la vertiginosa velocidad en la digitación. Incluso la literatura más absurdamente difícil se mantiene claramente estructurada y transparente en sus manos. Con Liu, ganador en 2021 de forma bastante sorprendente y espectacular del 18º Concurso Chopin de Varsovia, nada se difumina, incluso los pasajes más intrincados suenan totalmente nítidos, sin el más mínimo atisbo de imprecisión.
Estas cualidades impregnaron toda la velada, desde el estudio n.º 4, “Fanfares”, de György Ligeti, con el que comenzó el recital organizado por Heinersdorff Konzerte, hasta el último de los tres bises interpretados entre las aclamaciones del público, puesto espontáneamente de pie, que colmaba la sala Mendelssohn de la Tonhalle de Düsseldorf.
Comentarios