El programa de esta velada de la Orquesta Filarmónica de Berlín bajo la égida de Jakub Hrůša con la actuación de la violinista Julia Fischer estuvo íntegramente dedicado a la música de tres compositores checos, por este orden: Vítězslava Kaprálová, Josef Suk y Bohuslav Martinů. En la línea músicogenealógica, Kaprálová fue alumna de Martinů y este alumno de Suk.
Hrůša dirigió en la Filarmónica de Berlín, colmada de público, sendas obras de ellos que combinan la tonalidad característica de la música checa con el lenguaje sonoro del siglo XX: Bohuslav Martinů, en su Primera sinfonía, compuesta en 1942 durante su exilio en Estados Unidos, evoca su patria perdida mediante melodías populares tradicionales y ritmos de danza, al tiempo que celebra el comienzo de una nueva etapa en su vida. La nostálgica Suita rustica (1938) de su alumna…
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