Beethoven escribió en el lapso de veintiseis años, treinta y dos sonatas para piano. Por supuesto esa circunstancia presenta como normal el disímil lenguaje usado para las mismas, que van desde una aparente sencillez estructural hasta las complejidades que aparecen no en sus tres últimas, sino en otras precedentes. De esa producción, a veces originada en sus momentos de tristeza profunda o en los otros de corazón henchido por algun amor incipiente, la pianista bonaerense radicada en Salta desde hace algunos años, María Fernanda Bruno, eligió cuatro muy representativas del género que Beethoven dominaba ampliamente -el lenguaje pianistico- aún a despecho de su sordera iniciada al comienzo del siglo XIX. Justamente de 1802 es su famoso Testamento de Heiligenstadt, en donde revela por vez primera su personal sufrimiento por este mal que para…
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