Discos

Falso duelo, gran presentación

Raúl González Arévalo

martes, 4 de junio de 2019
Duel: Porpora and Handel in London. Arias y piezas orquestales de George Frideric Handel (Ariodante: “Sta nell’ircana”, “Scherza infida”, suit de ballet; Tolomeo: “Inumano fratel, barbara madre… Stille amare, già vi sento”; Catone in Utica: “Quando piomba improvvisa”) y Nicola Porpora (Arianna in Nasso: “Nume che reggi ’l mare”; Davide e Bersabea: “Dolce è su queste mie alte mie logge a sera”; “Fu del braccio onnipotente”; Polifemo: obertura, “Il gioir qualor s’aspetta”; Calcante e Achille: “A questa man verrà”; Mitridate: “Alza al soglio i guardi”). Giuseppina Bridelli, mezzosoprano. Le Concert de l’Hostel Dieu. Franck-Emmanuel Comte, director. Un CD (DDD) de 65 minutos de duración. Grabado en el Temple Lanterne de Lyon (Francia), 27-30 de junio de 2018. ARCANA A461. Distribución en España: Sémele Music.

Aunque el título del disco se remite a la imagen construida por la literatura y el cine de enemistad y rivalidad acérrima entre los dos gigantes de la escena operística londinense en la década de 1730, ya se encarga Stefano Aresi en las notas interiores de desmentirla y aclararla. Buen conocedor de la música del napolitano, a quien consagró una grabación modélica de las cantatas publicadas en la capital británica, el musicólogo y director italiano recuerda la admiración mutua que Porpora y Handel se profesaron, resalta la influencia que el primero tuvo en el segundo, y la flexibilidad que mostró aquel para adaptarse a las particularidades del teatro lírico italiano en Inglaterra.

Las notas son muy interesantes porque ilustran con gran precisión lo pensado que está el programa propuesto, precisamente con títulos londinenses de Porpora y las óperas de Handel en las que influyó. Así que por una vez confluyen la erudición musicológica y el interés comercial en un disco magnífico, gran carta de presentación como primer recital en solitario de la mezzosoprano romaña Giuseppina Bridelli. Después del estupendo monográfico que le dedicó Max Emanuel Cenčić hace dos años (Decca), publicado a la vez que la integral de Germanico in Germania que también patrocinó el croata, se confirma la necesidad de explorar las obras que se estrenaron en Londres durante esa década prodigiosa, como ya se hizo también con el Adriano in Siria de Veracini.

Quien piense que las arias de Ariodante tienen menos interés por conocidas se equivocan de cabo a rabo. El timbre aterciopelado y la voz mórbida de la intérprete, con un centro cálido, me recordaron de nuevo por qué suelo preferir las mezzos a los contratenores en papeles de castrado como precisamente este, destinado al gran Carestini. Si se tiene presente la elegancia de la intérprete, la fluidez de la coloratura y la italianità del canto en toda su dimensión, de la técnica a la dicción y el acento, se entenderá que tiene todas las cartas en regla para ser una gran intérprete en la nueva generación de cantantes barrocos. El interés aumenta al saber que la sección B y el da capo de “Scherza infida” contienen en primicia las variaciones contenidas en un manuscrito inglés del siglo XVIII. Son las dos joyas de las piezas handelianas, por delante de las arias de Tolomeo y Catone in Utica.

Mayor curiosidad me despertaban las arias de Porpora. No tanto de entrada el oratorio David e Bersabea, que no conocía, pero que en realidad tiene poco que envidiar a una ópera, como ocurre con tantos títulos religiosos de la escuela napolitana; ni la cantata Calcante e Achille, pues ambos presentan momentos de gran fuerza dramática y despliegue melódico. Sino sobre todo las arias de ópera propiamente dichas, especialmente la magnífica “Nume che reggi ’l mar” de Arianna in Nasso, escrita para el mítico Senesino y que ya había grabado el contratenor croata entre otros. En este caso Bridelli subraya el elemento patético de la pieza sin exageraciones ni manierismos innecesarios, apoyándose en un buen legato y su propia riqueza tímbrica, lo que la convierte automáticamente en uno de los grandes números del disco.

Con la obertura de Polifemo Le Concert de l’Hostel Dieu se luce en mayor medida que en la suit de ballet de Ariodante, desplegando variedad de colores y ritmos contrastados gracias a la buena dirección de Comte, por lo que surge en consecuencia una música irresistible. Si se añade el efecto sutil de la coloratura sobre el texto del aria de Calipso, “Il gioir qualor s’aspetta” y se recuerda la gloriosa aria de Acis en la misma obra, “Alto Giove”, la más conocida de su autor, uno solo puede preguntarse por qué demonios aún no contamos con una integral de la ópera (a ver si Decca aprovecha la representación en Salzburgo el próximo mes de junio, ya que contará con sus estrellas exclusivas Cenčić y Lezhneva, y un elenco habitual de colaboradores de Armonia Atenea y George Petrou). La última pieza del napolitano es otra aria de su Mitridate, con otra de sus melodías delicadas y enseñadoras, en las que apenas se puede echar en falta un grave más rotundo, para el que probablemente solo hace falta más tiempo, y que nada quita a la excelente impresión causada. Queremos más.

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