España - Valencia

  • España - Valencia 24/03/2019

    La luz, ¿qué luz?

    La producción del Mariinski tiene dos líneas directrices que reinterpretan el libreto. Una es la que se encarna en la opresión paterna. La otra se revela en un final escénico de comedia de Broadway. Su encaje con el resto es tan forzado que sólo se puede entender de una forma sarcástica.
    Rafael Díaz Gómez 12/04/2019
  • España - Valencia 09/03/2019

    Tan como siempre

    Hay encaje, hay opulencia, encontramos ese anhelo que raya en la codicia, el drama, el desamparo, el baile, el orgullo y la fiesta. Gergiev construye, moldea, oxigena, nos hace cantar. Resulta exigente y flexible.
    Rafael Díaz Gómez 03/04/2019
  • España - Valencia 24/02/2019

    Embebecerse de Sokolov

    Como siempre, parece que a Sokolov le sobra el trayecto entre la puerta de acceso a la sala y el piano. En él encuentra su plenitud. Lo necesita. Aunque quizá sea el propio instrumento el que precise al pianista y por eso lo atrae con tanta fuerza. Luego es sentarse y de inmediato ese graduar la pulsación y el ataque, el color y sus matices, el fraseo y su retórica.
    Rafael Díaz Gómez 12/03/2019
  • España - Valencia 17/02/2019

    Si cuatro patas tienen un gato y un morlaco

    Ante la insistencia del público Perianes interpretó una Danza del fuego, valiente, algo crispada, seccional, de aire casi se diría expresionista, bastante distante de, por ejemplo, la concepción más unitaria de Alicia de Larrocha. A la postre resultó más interesante que la obra que figuraba en el programa. Será que, como escribió Rimbaud, y quizás piense Rosalía (aludo ahora a la tonadillera), hay que ser absolutamente moderno. Y eso, se reconocerá por mucho que duela, no está al alcance de todo el mundo en todo momento.
    Rafael Díaz Gómez 27/02/2019
  • España - Valencia 09/02/2019

    La patulea

    Al fondo de la escena un grafiti eleva con aparatosidad sobre el muro las palabras “libertà o morte". Lo curioso es que como unas bisagras abren el muro justo a la altura de la sílaba “tà” de “libertà” y la conjunción “o” hasta hacerlas desaparecer y como además la “t” de “morte" tiene un extraño, casi ausente, leer, en ocasiones de repente se forma bien grande la palabra “libermore”, que es, “b” arriba “b” abajo, como tener clavadito en Les Arts el espíritu de don Davide verdianamente venido de entre los difuntos, cosa que me malicio, a él, tan teatral, no le disgustaría demasiado.
    Rafael Díaz Gómez 19/02/2019